La audiencia a Ricardo Fariña se llevó a cabo ayer en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia y estuvo presidida por la juez penal, Raquel Tassello. El Ministerio Público fue representado por el fiscal general, Adrián Cabral, mientras que el condenado recibió la asistencia de la defensora pública Viviana Barillari.
En ese contexto el acusador público solicitó que se formalice la apertura de investigación por el delito de evasión, recordándose en ese acto la fuga que Fariña protagonizó el 13 de marzo de 2009 junto a Elvis Pérez Pereyra, Carlos Ramos y Alejandro Argañaraz.
En tal sentido, el fiscal señaló que en noviembre del mismo año el Superior Tribunal de Justicia confirmó definitivamente la sentencia condenatoria que había recibido Fariña en primera instancia, cuando le aplicaron la pena de 9 años de prisión de efectivo cumplimiento tras ser condenado como coautor del delito de robo doblemente calificado agravado por el resultado de lesiones graves causadas a la víctima.
ASALTO A LA JOYERIA
El asalto a la joyería Fiorella ocurrió el 26 de julio de 2007, en pleno centro de Comodoro Rivadavia, sobre San Martín al 200. Eran cerca de las 9 cuando ingresaron dos delincuentes armados al local y con sus rostros tapados. Allí redujeron a las empleadas y uno de ellos -que después se comprobó que era Fariña-, pasó hacia la oficina del fondo donde se encontraba el propietario. El hombre ya había sido asaltado varias veces y hasta le habían disparado, lo que lo habría llevado a armarse para resistirse a un nuevo robo.
En su oficina, la víctima se enfrentó a tiros contra Fariña. Recibió tres balazos que le causaron graves heridas y el ladrón sufrió ocho disparos. De todas formas se apoderó de unos nueve paños de joyas y herido como estaba, con su cómplice la también bahiense Mariela Molina se dio a la fuga en una motocicleta que los esperaba a 20 metros del local, con un tercer cómplice que la tenía en marcha.
Una testigo que se los cruzó de frente, ya con los pasamontañas levantados y antes de montar en la moto, reconoció a Fariña y Molina durante las ruedas de reconocimiento que se efectuaron más adelante.
La policía logró atrapar a la banda en un galpón donde se acopiaban cartones y que está ubicado sobre Rawson al 1.600, donde Fariña intentaba recuperarse de las nueve heridas de bala que recibió en distintas partes de su cuerpo y sin haber recibido ningún tipo de asistencia médica.
Al momento de ser condenado dijo tener serios problemas de salud por plomos alojados cerca de su corazón y en la mandíbula, y pidió además poder ver criar a su hija.
Junto a Fariña también hubo siete imputados, pero sólo llegaron a la última etapa de juicio él y Mariela Molina. Los restantes fueron sobreseídos, a excepción de Jorge Cristian Antonietti, quien resultó declarado en rebeldía.
- 05 septiembre 2013