Ahora se produce más pero se vende menos

La disociación del mercado interno y la exportación queda de manifiesto en los últimos dos años aunque, esta vez, en sentido inverso a 2016. Es un punto de inflexión a lo que sucedió en el ciclo histórico.

Santiago Manoukian - Economista

Al igual que en 2016, este año tendría lugar una infrecuente divergencia en la performance relativa fabril-comercial.

No obstante, a diferencia de lo acontecido dos años atrás, en esta oportunidad se produciría en sentido inverso: cederían los patentamientos al tiempo que la evolución de la producción mostraría un signo positivo.

La dinámica predicha responde, en primer lugar, a un mercado interno que, si bien alcanzó un récord histórico en patentamientos en el primer semestre, encontró en junio un manifiesto punto de inflexión que condujo a un relevante ajuste en las proyecciones de cara a los meses venideros, resultando ello en previsiones de caída tras dos años de importantes crecimientos.

En segundo lugar, el plano externo, que continúa siendo el principal driver sectorial, luce con mayor solidez, merced a la diversificación de destinos de exportación, la recuperación en la demanda brasileña, mercado que recupera este año un share en las exportaciones en torno del 70%, junto con las perspectivas de maduración de proyectos de inversión.

El escenario de 2016 era distinto: la demanda local se recuperaba fuertemente, en virtud de un renovado mercado favorecido por precios de los autos que se movían por debajo de la inflación; normalización del flujo de importaciones que sobreestimularon la oferta y una mayor competencia mediante agresivas propuestas comerciales ante una baja base de comparación por demanda reprimida e insatisfecha.

En simultáneo, se registraba una menor demanda proveniente de Brasil producto de la recesión en la que se encontraba sumergido, mientras que aún no tenía lugar la diversificación en los destinos de exportación.

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