El Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia volvió a reunirse ayer por primera vez desde el 24 de junio y no volverá a sesionar hasta el 13 de agosto, es decir cinco días después de las PASO, en función del receso invernal.
En ese contexto, la campaña proselitista se hizo evidente ayer en la sesión ordinaria, en directo detrimento de la calidad parlamentaria: la apertura del encuentro dejó en evidencia el escaso o nulo trabajo en comisión, con lo que Viviana Navarro (FpV) que preside la activa comisión 4 presentó una importante serie de proyectos sobre tablas, esperando darles forma en recinto.
Ello ocasionó que al momento del tratamiento, el resto de los ediles se mostraran desorientados y pidieran aclaraciones en plena sesión, como si estuvieran efectuando los ajustes y discusiones de comisión y perdiendo el hilo de qué era lo que en definitiva se quería tratar.
Se trata de iniciativas como el cambio de uso del suelo en la zona denominada "La Planchada", o la pretensión de crear una comisión conjunta mediante un proyecto de comunicación para agilizar las tramitaciones vinculadas con la obtención del visado de mensura, básico para acceder por ejemplo a la red de gas. Estas volvieron para atrás en el intento de tratamiento y permanecerán al menos un mes más en comisiones.
La falta de acompañamiento y cuestionamientos extemporáneos que podrían haber sido salvados con la asistencia a comisiones, hicieron mella en la temperamental Navarro, que aplicó su vuelto al tratar los proyectos ajenos, interponiendo dilaciones al momento de la votación, como el hecho de pedir que se lea un proyecto que apuntaba a la mera designación de un sector en una barriada bajo el argumento de que no entendía de qué se trataba.
SIN PROPUESTAS
Con el mismo desorden con que inauguró, se sostuvo el encuentro parlamentario de ayer que se extendió por más de dos horas, pese a haber comenzado pasadas las 18. Todos los bloques parecieron recordar de pronto que son oposición y están en campaña, con lo que a caballo del reclamo por los servicios públicos que se erige como problemática central en la zona -superando incluso el de la inseguridad- se dispararon todas las acusaciones cruzadas de la jornada. Eso sí: propuestas no hubo.
El reclamo abarcó desde señalar por parte de la UCR que el Gobierno provincial anuncia obras que no tiene fondos para ejecutar, hasta resaltar desde el ChuSoTo que todas las obras que tiene la ciudad se las deben a Mario Das Neves. La respuesta del oficialismo no fue mucho más certera, al caer en el eterno y errático espiral del revisionismo histórico para localizar las responsabilidades lo más lejos posible en el tiempo.
Lo único que los doce concejales sacaron en concreto ayer fue tras moción de Ricardo Gaitán (ChuSoTo), elevar una nota a Enargas para que habilite una oficina en esta ciudad, acorde a la demanda de la zona, en pos de agilizar los trámites vinculados a redes, conexiones y el contralor de la empresa prestadora.
Además, los cinco ediles de la oposición convinieron en elevar un pedido al Ejecutivo municipal para que una vez el intendente concurra al Concejo a dar explicaciones en relación a la mediatización de lo que se supone son parte de la causa judicial "Apadrinados".
Se aprobó además la ordenanza que regula la instalación de antenas de telecomunicaciones en la ciudad, creando un padrón o registro de las mismas y sus mediciones.