Denuncian que el incendio en el Newbery no fue accidental

Sara Garea, madre de Fabián Bargas, quien murió en el incendio de su vivienda junto a su esposa e hijo de 16 años, denunció que el siniestro fue intencional y que su hijo era amenazado. Bargas debía varios meses de alquiler y de servicios públicos y, según su madre, era acosado para que dejara la vivienda. "Recibía amenazas día y noche sin parar", dijo.

“Mi hijo recibía amenazas todo el tiempo para que dejara la casa; día y noche. Todo está en su Facebook y en su celular. Hay que revisar”, aseguró Sara Garea, madre de Fabián Bargas, quien murió junto a su esposa Nancy Esther Roldán y su hijo de 16 años, el lunes en el incendio de su vivienda ubicada en el barrio Jorge Newbery.

En diálogo con El Patagónico, Garea aseveró que el siniestro no fue un accidente, sino intencional. “La puerta estaba trabada. Nadie pudo salir ni abrir la puerta. Yo quiero que investiguen todo como fue porque mi hijo recibía muchas amenazas a cualquier hora”, afirmó.

“Las amenazas se pueden ver en el Facebook y en el celular de mi hijo. Hay registros de todo y yo quiero que se investigue bien qué paso porque es raro. A mi hijo lo amenazaron muchas veces para que deje la casa”, manifestó.

Bargas no tenía empleo y se las rebuscaba para vivir junto a su familia en la casa ubicada en el pasaje Santa María 2097 del barrio Jorge Newbery.

La familia debía varios meses de alquiler, sumado a las deudas de los servicios públicos. Según Garea, esto podría ser una de las consecuencias para que su hijo perdiera la vida junto a su nuera y su nieto.

“Voy a llevar el caso a la Justicia y me reuniré con el comisario para ver cómo sigo esta denuncia. Quiero que se esclarezca todo”, consideró.

TRASLADO A BUENOS AIRES

El incendio también dejó heridas a dos mujeres de 19 y 21 años, a un joven de 19, a una adolescente de 14 y a niños de 8, 2 y 4 años que fueron hospitalizados.

La madre de Bargas detalló que la adolescente de 14 años deberá ser trasladada a Buenos Aires debido a que tiene el 55% del cuerpo quemado y sus vías respiratorias afectadas, mientras que su nieta mayor de 21 años recibió el alta pese a tener las manos quemadas y su nieto de 19 años tiene la espalda quemada, pero hoy se le daría el alta.

“Estamos esperando que le den el alta a dos que estaban en terapia para que podamos irnos todos a casa”, detalló.

Garea también desmintió que pidiera elementos para su vivienda y aseguró que lo único que necesitan sus nietos son ropa y calzado. “Es todo mentira lo que está circulando. Quiero desmentirlo. Tengo dónde vivir y no necesitamos más que ropa”, aseveró.

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