Deportarán a colombianos que clonaban tarjetas para extraer dinero de cajeros

Luis López Pineda y Leandro Pedrozo Ducuara, quienes fueron detenidos en julio del año pasado en Comodoro Rivadavia por clonar tarjetas de débito que luego utilizaban para extraer dinero de los cajeros automáticos, admitieron su responsabilidad penal en un juicio abreviado y serán deportados a Colombia por pedido de la Dirección Nacional de Migraciones.

En julio del año pasado Luis López Pineda (42) y Leandro Pedrozo Ducuara (32), fueron detenidos por la Brigada de Investigaciones de la Policía de Comodoro Rivadavia en un cajero automático con tarjetas de débito y crédito que habían sido clonadas.

La policía comprobó en ese entonces que al menos tres comodorenses habían sido víctimas de clonaciones. Por ese delito, ambos serán expulsados del país, lo que ocurriría en las próximas horas, según confirmó Héctor Barrios, titular de la delegación comodorense de la Dirección Nacional de Migraciones.

“Ya me dio la juez (Gladyz Olavarría) curso a la expulsión. Si hoy (por anoche) salen los vuelos sale uno, y mañana (por hoy) sale el otro. Nosotros la expulsión la pedimos cuando ocurrió esto por el ingreso irregular de estas personas por Chile, y después agravado por esta situación. Primero serán trasladados en avión a Buenos Aires e inmediatamente continuarán vuelo a su país”, explicó Barrios a El Patagónico.

El 18 de julio de 2017, López Pineda y Pedrozo Ducuara fueron sorprendidos en el cajero automático de la red Link del Hospital Regional con siete tarjetas duplicadas de distintas personas, y según se comprobó, en las últimas dos semanas ya habían logrado robar unos 200 mil pesos, tanto en Caleta Olivia como en esta ciudad.

De acuerdo a la investigación de la policía, los ahora condenados habrían realizado extracciones de entre 2 mil y 20 mil pesos en cada una en las cuentas de las víctimas, en su mayoría del Banco Santa Cruz.

Para llevar a cabo sus maniobras delictivas, los expulsados aprovechaban el momento en que las víctimas iban al cajero e introducian su tarjeta en la ranura.

En ese momento la información quedaba grabada en un aparato, denominado Skimmer, que instalaban previamente de manera camuflada en el cajero.

Luego trataban de espiar el número de la clave o el PIN que la víctima digitaba en el teclado o lo grababan con una pequeña cámara que dejaban pegada junto al cajero.

Posteriormente, cuando la víctima se iba, sin darse cuenta de lo ocurrido, procedían a obtener los datos y sacar dinero si lo creían necesario.

Por este tipo de hechos, Pedrozo Ducuara, con solo 24 años ya había sido condenado en Chile durante 2006. La Justicia trasandina le dictó tres años y un día de prisión, y una vez libre volvió a reincidir en ese país, y luego en Argentina.

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