Diego Barría: "todo es muy turbio y sospechoso"

Bruma Pelicón cuestionó la investigación fiscal y sostuvo que “no tengo dudas de que, como todo lo que se halló, fue notoriamente plantado”. Agregó que en la causa “todo es muy turbio, sospechoso y no vamos a parar”.

La desaparición de Diego Barría, quien fue visto por última vez a bordo de su cuatriciclo la noche del 18 de febrero entre la zona de Rocas Coloradas y Puerto Visser, sigue sin esclarecerse.

Una semana después de la extraña desaparición, pescadores sacaron un cazón en la misma zona costera del norte de Comodoro Rivadavia, y en su interior hallaron partes del antebrazo del trabajador petrolero.

A más de 10 meses de su extraña desaparición, Bruma Pelicón –tía de la víctima- aseguró a la radio 100.1 que la causa “prácticamente no ha tenido movimientos hace cuatro meses”. Esa situación llevó a la familia a contratar peritos de parte ante la falta de respuestas fiscales.

La mujer sostuvo que “nuestra ida al principio era dejar trabajar a la Fiscalía y Búsqueda de Personas, que se suponía que iban a hacer un trabajo acorde a la experiencia que ellos tienen, y nos dimos cuenta que no avanzaban”.

Además, aseguró que “todo lo que se hizo al principio fue de una manera muy irregular. A 10 meses de la desaparición de Diego, nosotros concluimos que no ha habido avances y estuvo todo muy mal hecho, a destiempo e incompleto. Hay una pobreza de recursos materiales para efectuar este tipo de búsqueda, como de recursos humanos”.

Pelicón consideró que “hasta ahora fue muy deficiente la actuación de Fiscalía y estamos viendo si a través de abogados particulares podemos impulsar un poco más la causa y obtener la producción de una prueba que, hasta ahora, no se produce con excusas que realmente sin sentido. Se dejó pasar el tiempo”.

La mujer contó que la madre de Diego en un principio reconoció el tatuaje. Sin embargo, “lo que yo no tengo dudas es que, como todo lo que se halló, fue notoriamente plantado. Todas las personas que fueron a declarar con un poco de conocimiento del lugar; de la zona; de ese tipo de pesca; nadie duda que eso fue plantado, y después de cuatro o cinco meses me traen un ADN negativo”, reveló.

La propia familiar envió muestras de ADN a una especialista en genética de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), y “me dicen que se pudieron hacer mil cosas más antes de decirme que una muestra de tejidos no reúne material suficiente como para determinar el ADN”.

Finalmente, Pelicón sentenció que en la cusa “todo es muy turbio, sospechoso y no vamos a parar. Como familia, estamos cansados y no se están buscando pruebas para saber verdaderamente qué pasó con Diego”.

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