El deporte que le sumó juego colectivo a la natación

En las viejas instalaciones de la Usina de zona norte, una pileta inaugurada en 1940 y llenada con agua salada fue el espacio donde se empezó a construir el deporte que llevó a que comodorenses trasciendan la ciudad y sean parte de un Mundial como lo hizo Ruy Perea en Francia 91. Hoy la disciplina deportiva carece de lugar en entrenamiento.

Obreros de YPF que venían de otros puntos del país fueron los artífices del nacimiento del waterpolo en la capital petrolera.
El escenario fue la pileta de agua salada de Km 5, donde en la Usina los caños que pasaban por debajo de la superficie mantenían una temperatura agradable al aire libre.
El espacio que también era de uso público como natatorio, fue el lugar donde Néstor Monzón se acercó con nueve años para iniciarse en la actividad que tuvo altibajos. Y que hoy no cuenta con espacio físico para darle continuidad a la actividad que formó jugadores internacionales, porque desde el 30 de noviembre de 2014 la pileta del Complejo Huergo está cerrada por refacciones.
"La pileta de la Usina de Km 5 era un estanque adaptado para deportes acuáticos que tenía la particularidad de ser llenada con agua de mar, la que se aspiraba para el proceso de condensación del agua dulce tratada que circulaba por un circuito de vapor de alta que alimentaba al grupo de turbinas a vapor que proveían la generación de energía eléctrica para todo el yacimiento de entonces, y que luego de pasar por la parte externa de dichas instalaciones (condensadores) retornaba hacia el mar, previo paso por dicha pileta de natación, adonde dejaba a su paso una temperatura de entre 24 y 28 grados. Marco ideal de entrenamientos, junto a sus medidas de 33 metros de largo por 20 de ancho. Llegando en parte más profunda a los 3 metros. Y dejando una franja de 15 metros por 20 de baja profundidad para los niños y personas que no sabían nadar", rememora Néstor Monzón.
En ese escenario al aire libre se dieron infinidad de competencias deportivas, tanto de YPF, como locales y nacionales como lo fue la prueba de permanencia en el agua donde Luis Mora batió el récord de más de tres días y que fuera reconocida por la Confederación de entonces.
La última competencia de importancia fueron las finales del Campeonato Argentino de Juveniles Sub-18 entre GEBA, River Plate, GER y Huergo que se desarrolló del 7 al 9 de enero de 1988.
También hubo siete campeonatos de Verano de Primeras divisiones entre 1985 y 1991, hasta su cierre definitivo, a partir de la privatización de YPF.
Con el cierre no sólo perdió el waterpolo –que se jugaba en instancias de intercolegiales y que llegó a contar con casi 500 alumnos inscriptos- sino también las colonias y gran cantidad de público que iba a ese lugar en común en la zona norte de la ciudad.

CUNA DE GRANDES JUGADORES
Si bien durante la década del 50 la empresa Petroquímica poseía un estanque al aire libre (adaptado como una piscina de unos 40 metros por 20 y una profundidad de 5 metros, también relleno de agua de mar) y contaba con la estructura de dos arcos de waterpolo que venían anclados desde el fondo, la misma quedó en desuso por decisión empresaria en la década del 80. Al igual que la pileta de Astra Km 20, que era un pequeño natatorio de agua dulce templada en su campamento entre los años 47 al 75. Descubierta, con agua tratada, y de medidas de unos 20 metros por 10. Pero en la misma época que se perdía la pileta el barrio "verdolaga" sucedió lo propio en Astra.
"Donde el waterpolo empezó a construir en grande su historia –con jugadores destacados como los Perea- fue en el natatorio de Diadema Argentina junto al Complejo Huergo. Fue en 1952 que la empresa Schell inauguró para uso exclusivo de su personal, el actual y vigente espacio de Km 27 techado y de agua dulce tratada de 20 metros por 10", rememora Monzón.
Si bien el abandono también acechó a la pileta de Km 27, vecinos de Diadema y entusiastas del waterpolo local pusieron todo de sí para que el deporte tenga continuidad y se pueda recuperar entre 1980 y 1982. Así, luego de 2 años de arduos e incansables trabajos la pileta es el único espacio acorde para la práctica del deporte. Siendo en innumerables ocasiones (como ahora) la rueda de auxilio cuando cada fin de año el Complejo Huergo cerraba por mantenimiento cada fin de año.
Así, un 5 de setiembre de 1965 un encuentro de waterpolo entre las Primeras divisiones del Club Atlético Independiente y River Plate además del anfitrión inauguraban la pileta del Huergo, donde tanto el deporte en conjunto como la natación comenzaba a ser federada, escribiendo casi cincuenta años del deporte en la capital petrolera.
LOS INTERCOLEGIALES
El crecimiento de la actividad en distintas instancias de competición – ya sea en otros puntos del país o como anfitrión de equipos de primer nivel- llevo a pensar en potenciar la competencia local a través de los intercolegiales.
De esta manera, escuelas como el Colegio Nacional Perito Moreno, Biología Marina, Deán Funes, Escuela Nacional N° 2, ENET 'A', ENET 'B' y Domingo Savio eran los protagonistas de ponerle acción a la pileta del Complejo Huergo a principios de los 80, donde el actual profesor de educación física Dardo Urigo era el estudiante más destacado de la actual Escuela 704 de Km 3 con 60 goles, a razón de un promedio de 8,5 tantos por partido.
Los certámenes de waterpolo tendrían tal aceptación que Néstor Monzón –en su rol como dirigente- llegaría a contar con casi 500 estudiantes anotados que representaban a sus establecimientos educativos, que para fines de los 80 se habían sumado como el Colegio Nacional y Anexo Comercial "Hipólito Yrigoyen" y el Colegio Universitario Patagónico.
En el plano dirigencial, tanto Enrique Villalobos como director técnico y Néstor Monzón como dirigente, eran distinguidos por la Confederación Brasileña de Deportes para ser parte de la organización del Campeonato Mundial de Waterpolo Juniors que se realizara en agosto del 87.
Asimismo, desde los inicios del deporte acuático en la capital petrolera, la jerarquía de sus jugadores supo trascender los límites de la ciudad como el niño Rubén Palomeque –actual secretario municipal de servicios a la comunidad- sobre principios del 71, los hermanos Macharashvili (Othar, Levan y Vladimiro), los Durbas (Héctor y Carlos), y los Perea (Iñaqui y José).
Más cercano a estos años, Agustina e Iván Todoroff se encuentran radicados en Rosario, donde participan en una de las ligas más competitivas de la Argentina, que incluye al arquero comodorense Alejandro Szabluk. Y el formador y vigente jugador Aldo Formagnana, quien viaja desde Comodoro Rivadavia a Rosario en forma continua para ser parte de la competencia.
Por ello, y en virtud de transitar los cincuenta años de vida del waterpolo, Néstor Monzón se lamenta que a pesar del crecimiento y jerarquía de la actividad no se cuente con uno de los escenarios que fue anfitrión de los mejores equipos de la Argentina como el Complejo Huergo. Además de la pérdida hace dos meses de un referente de la actividad en Diadema Argentina como lo fue Francisco "Pancho" Barra.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico