El paro generó complicaciones en distintos puntos de la ciudad

Las paradas estuvieron colmadas de gente en busca de algún transporte que los pudiera llevar a su trabajo o a su lugar de estudio.

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) acató la conciliación obligatoria y levantó el paro por 48 horas en todo el país. Sin embargo, la medida que había comenzado en la medianoche de este martes generó una serie de complicaciones, durante la mañana y primera hora de la tarde, en los usuarios de Comodoro.

Las paradas se vieron colmadas de gente y las quejas se multiplicaron a la hora de buscar una alternativa para llegar al trabajo o, simplemente, regresar a casa.

Una de las posibilidades era pagar un taxi o un remis entre cuatro personas para repartirse los gastos. Otros trataban de conseguir un auto particular que los pudiera llevar a su destino. “Está todo caro y es imposible pagar un taxi solo”, se escuchó una y otra vez en el centro de Comodoro.

Lo cierto es que no todos podían darse “el lujo” de pagar un remis y la única posibilidad de llegar a su trabajo era caminar. A partir de las 7, pudo verse a no pocos ciudadanos tratando de encontrar aire mientras intentaban subir por la Rivadavia. El monumento de Pietrobelli era una de las paradas obligatorias para descansar.

LA MISION DE LLEGAR A UNA CLASE

El paro de los colectiveros también afectó el dictado de clases. La comunidad educativa de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) fue un caso testigo. Las facultades informaron que las actividades se realizarían de manera virtual debido a la medida de fuerza de la UTA, mientras Ingeniería indicó que no se consideraría la asistencia en las clases teóricas y prácticas. Y la Facultad de Ciencias Económicas aclaró que "los exámenes finales se reprogramarían”.

Sin embargo, el problema fue con el tema de los parciales. Esta semana es crucial para que los alumnos puedan sacarse las dudas antes de rendir. El transporte público es la única vía de los alumnos para llegar a la casa de altos estudios y muchos se vieron perjudicados.

Algunos de los alumnos de la zona sur llegaban al centro en taxi, para caminar hasta la Ciudad Universitaria. La misión era llegar y estar presente en las clases de consultas; o simplemente cursar de manera presencial debido a que la conexión de internet en Comodoro es una de las peores del país.

“En mi casa tenemos internet, pero se cae cada dos por tres y las consultas de un ejercicio de matemáticas no las podés hacer vía virtual”, sostuvo Alejandro Bargas a El Patagónico.

El alumno de la carrera de Ingeniería Civil vive en el Moure y conectarse a las clases virtuales es un martirio. “Me pasó en pandemia que no podía ver los videos o abrir el mail. Prefiero caminar y sacarme las dudas, a llegar al parcial con la incertidumbre de no saber tal cosa”, afirmó.

El caso de Bargas es testimonial de la jornada que se vivió en la UNPSJB. Es que el anuncio que la medida de fuerza se levantaba generó que muchos docentes informaran que iban a dictar clases normales a partir de las 16.

“Avisame si andan los colectivos porque me avisaron que tengo clases a las 20”, era el mensaje que se repetía entre los alumnos de las distintas facultades. Pasadas las 17, todavía no había señales de la circulación de los colectivos y las personas seguían caminando para tratar de hacer rendir su dinero.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico