El proyecto fantasma de Costa en Comodoro

"Es una propuesta muy ambiciosa que realmente se ajusta a lo que la ciudad está necesitando", expresaba en junio de 2006 el entonces intendente de Comodoro Rivadavia, Raúl Simoncini, tras escuchar el megaproyecto que traía a la ciudad El Tehuelche SA, la firma del hoy diputado nacional por Santa Cruz, Eduardo Costa, el hombre más rico del Congreso e investigado por presunto lavado de activos.

Por: Silvina Cartens y Horacio Escobar

Hace nueve años, Costa envió a Comodoro al ejecutivo Alejandro Elicabe, quien con prolija maqueta intentó deslumbrar a la municipalidad con su propuesta que contemplaba un proyecto comercial y urbanístico. El lugar elegido para tal emprendimiento era el barrio Stella Maris, frente al mar. Ya en ese entonces había un detalle de la locación que no cerraba: estaba al lado de un basural.

Tras dos años el entonces intendente de Comodoro, el hoy gobernador Martín Buzzi, echaba un manto de duda sobre el proyecto. "Vamos a exigirles a los interesados que primero realicen todos los estudios de impacto", decía, aclarando que su propósito era que los proyectos fueran "mucho más que una maqueta".

A partir de entonces, la firma de Costa inició una paulatina retirada. Un concejal de la nueva administración deslizó que en realidad no fue más que un intento de especulación inmobiliaria disfrazado de progreso comercial.

De hecho, el intendente Simoncini creyó conveniente compartir las responsabilidades de la autorización con los concejales y creó una comisión. En 2006, el Concejo Deliberante estableció en $ 6,25 el metro cuadrado. La cotización del dólar en esa fecha era de $ 3,11.

Diez de los doce legisladores levantaron su mano; uno estuvo ausente y el único que se opuso fue el radical Edgardo Giménez. Parece ser una constante en los proyectos de Costa que justo sea un correligionario quien mayor resistencia oponga a sus iniciativas.

Fueron dos años de idas y vueltas con el proyecto de El Tehuelche y la maqueta en cuestión pudo ser contemplada en el hall del municipio por cada comodorense que se acercaba a realizar algún trámite. Según el vocero de Costa, la iniciativa contaría con tres etapas de inversión por un valor superior a los 200 millones de pesos. Incluía hotel, hipermercado, centro ferial, shopping, cines, dos meganaves de depósito y oficinas administrativas.

Como intento de seducción, Elicabe resaltaba que el emprendimiento estaría "implantado en un sector de la ciudad que presenta un alto grado de deterioro ambiental, producto del repositorio de residuos sólidos y la explotación petrolera pasada". En principio, se ocuparían 36 hectáreas, pero el proyecto completo contemplaba 100, a $ 6,25 el metro cuadrado.

Regía en Comodoro una ordenanza que prohibía las grandes superficies comerciales a menos de 15 kilómetros del centro de la ciudad, por lo cual los concejales debían derogarla antes de que Costa pudiera siquiera levantar un paredón. El debate llegó al Concejo y las ambiciones de Costa avanzaron.

En 2008, el intendente de Comodoro era otro, así como los concejales. La nueva administración obligó a El Tehuelche a presentar su megaemprendimiento en hechos, para lo cual se le exigió como contraprestación que contribuyera con la Responsabilidad Social Empresaria, llevando los servicios básicos a dos sectores de la periferia, lo cual no fue bien recibido.

De este modo, lo que había surgido a la luz pública con todo el brillo de las rutilantes novedades fue languideciendo hasta quedar en el olvido, recuperó Ámbito en su edición impresa.

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