El sector petrolero, entre la esperanza y la incertidumbre

En la Cuenca del Golfo San Jorge celebran que la actividad se encuentra cerca de alcanzar los valores prepandemia. En Chubut se mantienen los compromisos de inversión. Las dudas de las pymes y el desafío de los gremios para mantener los puestos laborales. La madurez como principio del futuro.

Hablar de futuro es una materia casi imposible desde que apareció el COVID-19. El desafío es aún mayor si se trata de la industria hidrocarburífera. La pandemia continúa generando problemas en la cotización del Brent (valor de referencia que toma Argentina) y los recortes en la producción mundial se incrementan ante la amenaza de que el consumo no vuelva a valores prepandemia.

La Cuenca del Golfo San Jorge fue una de las regiones que más sintió el impacto del coronavirus durante el 2020. Sin embargo, supo reinventarse a partir de las herramientas desplegadas por el Gobierno nacional (la más significativa fue el programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción) y los acuerdos entre los gremios y las cámaras empresariales.

El primer desafío que debía superar la región era que las empresas se comprometieran a mantener las inversiones en un año más que complejo. Chubut pudo avanzar rápidamente en los planes de actividad de cada una de las compañías.

Según los registros del Ministerio de Hidrocarburos de Chubut, Capsa invirtió 100 millones de dólares durante el 2021 y se prevé una inversión de 130 millones de dólares para el 2021. Otro ejemplo es Pan American Energy (PAE) quien invirtió 700 millones de dólares en este 2020 y para el próximo año se espera que inviertan 800 millones de dólares.

“Se espera que el próximo año se inviertan 2.000 millones de dólares cuando en el 2020 fueron cerca de 1.300 millones. Van a ser similares, que no es poca cosa después de la situación en la que estamos y el parate que tuvimos. Hay que valorar el esfuerzo sumado a la situación del país”, subrayó el ministro de Hidrocarburos de Chubut, Martín Cerdá, en diálogo con El Patagónico.

TIEMPO DE SALARIOS

Hay dos problemas que se deben resolver a corto plazo en todas las cuencas productivas del país. Una es el pago de los salarios sin la asistencia de Nación y otra es reubicar a los trabajadores suspendidos antes de marzo, cuando finalice el acuerdo de abonar el 60% de los sueldos de los operarios que se encuentran en sus domicilios (artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo).

Las pymes se encuentran en una encrucijada para abonar los salarios ante la caída de la actividad. Ya sin el ATP, las empresas de servicio aplican diferentes medidas económicas para pagarles a sus trabajadores. “Hubo momentos de incertidumbre muy grandes los cuales hubo que sortearlos paulatinamente con situaciones que se fueron resolviendo sobre la marcha. Se articularon acciones que nos permitieron llegar hasta este momento pero, obviamente, la incertidumbre no desapareció”, afirmó el presidente de la Cámara de Empresas de Servicios de la Cuenca del Golfo San Jorge, Ezequiel Cufré.

Para el extitular de la cartera hidrocarburífera de Chubut, las empresas viven “en una virtualidad” y que “somos conscientes que la crisis todavía no la estamos pagando. Sabemos que viene ese momento y, que la verdad es, que nos preocupa. Porque es un futuro muy complejo”, subrayó.

MANO DE OBRA EN CASA

El año pasado para la industria petrolera había comenzado con grandes expectativas. Esa mirada hacia un futuro prometedor se vio desvanecida cuando la alerta de un “enemigo invisible” se hacía cada vez más grande. La actividad de las cuencas productoras se vio disminuida al mínimo para garantizar la producción y muchos trabajadores tuvieron que quedarse en sus casas.

Las ventas de combustibles se estancaron y los trabajos en los yacimientos no volvieron a recuperar sus niveles de la prepandemia. Se lograron acuerdos que permitieron que los obreros que no cumplan funciones puedan cobrar una parte de su salario.

En la actualidad hay casi 2 mil trabajadores suspendidos en Chubut y el objetivo de los gremios será buscar que vuelvan a sus puestos laborales. Las negociaciones serán duras ya que las cámaras empresariales son cautelosas con sus planes a futuro y no quieren firmar compromisos que no podrán cumplir. En los gremios ya advirtieron que no darán un paso atrás con los derechos de sus afiliados.

“Por cómo se han dado las cosas, 2020 terminó resultado positivo porque mantuvimos la mayoría de los puestos de trabajo funcionando y al personal que sobraba logramos mantenerlo dentro de las empresa, esto más allá de lo que fue el año, porque el petróleo siempre sufrió subas y bajas que eran cuestiones monetarias y financieras pero esta pandemia azotó las puertas de todo el mundo”, explicó el secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, Jorge Avila.

EL FUTURO DE LA MADUREZ

Las perspectivas para la cuenca son complejas. Se tendrán que articular acciones que permitan mantener los puestos laborales, la productividad y la vida de las pymes. El futuro tendrá que ser parte de un gran consenso para que la Cuenca del Golfo San Jorge no viva momentos de tensión.

Aun en este panorama pantanoso se puede encontrar una esperanza que puede mejorar el rumbo de la región. Para Clemente Marcelo Hirschfeldt, ingeniero en Petróleo y docente de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), el gran desafío de la Cuenca es hacerle frente a la madurez de sus yacimientos debido a la mayor participación de la producción de petróleo proveniente de proyectos de recuperación secundaria por inyección de agua y el incremento constante del porcentaje de agua producido (94,2%).

“Esta situación se traduce en un mayor costo de producción por barril de petróleo, lo que implica una evaluación constante de cada uno de los proyectos de las empresas operadoras”, sostuvo Hirschfeldt en su informe “La Cuenca del Golfo San Jorge, entre la pandemia y la madurez”.

“Si bien forma parte de las mejores prácticas de las empresas regionales, la optimización de la inyección de agua (optimización de proyectos de recuperación secundaria) así como la implementación de proyectos de recuperación mejorada (EOR Enhanced Oil Recovery - inyección de polímero, por ejemplo), ocupará más espacio dentro de las estrategias de explotación en la región”, detalló el especialista.

“En lo que respecta a los proyectos de EOR, sin duda que es una de las claves para poder optimizar la relación agua/petróleo de muchos de los yacimientos maduros, permitiendo a partir de la inyección de polímeros mejorar la eficiencia de barrido del petróleo al inyectar el agua en proyectos de recuperación secundaria existente. Si bien en la actualidad la producción de petróleo proveniente de esta técnica representa solo el 3.1 % de la producción total (a octubre de 2020), se presentó un incremento del 143% en el último año gracias a la continuidad de los proyectos de la compañía Capsa así como el incremento significativo en los proyectos de YPF”, determinó el docente de la casa de altos estudios.

En este sentido, el ministro de Hidrocarburos de Chubut manifestó que se esperan mejoras en base a los proyectos de recuperación terciaria de YPF y Capsa. “Hay un buen panorama con respecto a los proyectos que están llevando adelante las operadoras. Hay posibilidades que se extiendan porque dieron buenos resultados y se espera que lo puedan replicar en aquellas aéreas donde hoy se evalúa la posibilidad de poder recuperar petróleo”, adelantó Cerdá.

“El presente y futuro inmediato de la CGSJ evidencia las pocas concesiones productivas y con mayores reservas de petróleo de la región, diferenciándose de otras que se encuentran en un estado de madurez tal que requerirán de un tratamiento impositivo diferencial, así como estrategias de operación que solo empresas operadoras pragmáticas (actuales y nuevas) puedan acompañar el desarrollo de miles de pozos durante el resto de su vida productiva y prolongar la actividad en la región”, afirmó Hirschfeldt.

Se vienen tiempos de nuevos acuerdos, compromisos y análisis para la industria. Será necesario el aporte de los actores para que la Cuenca del Golfo San Jorge recupere el título de “la región más productiva”, que es amenazado por la Cuenca Neuquina.

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