El sospechoso de haber robado en un inquilinato del Centro quedó en prisión preventiva por 15 días

Matías Saín tenía libertad condicional por un robo agravado por el uso de arma y el lunes fue detenido por personal policial en el Centro luego de que la víctima de un hurto en un inquilinato del Rincón del Diablo lo persiguiera y lo retuviera. Según la denuncia, la víctima lo sorprendió intentando llevarle un bolso con sus pertenencias.

Matías Sain fue detenido el martes a la mañana cuando el habitante de un departamento de un inquilinato de Chacabuco y Huergo lo persiguió y lo retuvo para finalmente entregarlo a la policía por el intento de robo de un bolso.

Al comparecer ante la Justicia en la audiencia de control de detención y formalización de la investigación, el funcionario de fiscalía Ricardo Carreño lo imputó a Sain por el presunto delito de hurto en grado de tentativa.

Sain recibió el asesoramiento de la defensora oficial Vanesa Vera. Una vez que escuchó a ambas partes, el juez Martín Cosmaro al conocer que Sain fue detenido mientras cumplía libertad condicional decidió revocarle esa medida y dictarle 15 días de prisión preventiva. La Fiscalía tendrá el mismo plazo para culminar la investigación.

Sain había sido detenido en 2017 por personal policial de la Seccional Tercera y fue acusado por el asalto con un cuchillo a dos estudiantes de 13 y 16 años del Colegio 711, en inmediaciones del establecimiento educativo ubicado en Kennedy y San Francisco de Asís. Las víctimas sufrieron el robo de una mochila, un teléfono celular y una billetera.

Incluso, tal como informó en su momento El Patagónico, el joven había sido condenado en un juicio abreviado en 2016 a tres años y seis meses de prisión por un asalto armado cometido el 18 de agosto en un local de telefonía celular en Kennedy casi Estados Unidos.

Sain se hizo conocido en las páginas policiales como el “motochorro” que en 2016 asaltó el local de telefonía de Kennedy 1948. El fiscal Adrián Cabral cuando pidió que se formalizara la apertura de investigación preparatoria en su contra por el robo agravado, describió que en el lugar estaba el dueño con su hija de 11 años y un grupo de amigos del propietario cuando irrumpió Sain portando un arma de fuego y exigiendo el dinero.

Al tiempo que profería amenazas, el ladrón cargó todo lo que pudo en una bolsa blanca. Allí introdujo teléfonos, tablets, las billeteras de las víctimas y el dinero de la caja registradora, entre otras cosas de valor. Sin embargo, se vio imposibilitado de escapar porque la puerta debía ser habilitada con un portero eléctrico para abrirla.

“Los voy a matar a todos y más vale que no llamen a la policía porque voy a volver”, amenazó mientras rompía el vidrio de la puerta para lograr escapar.

Las víctimas lo corrieron y lograron observarlo cuando abordó una motocicleta, cuyas características fueron aportadas a la policía que montó un operativo cerrojo para ubicarlo. Al cabo de diez cuadras fue observado por un móvil policial. Antes, el ladrón se despojó de una campera negra y de un barbijo que se había colocado en la cara para dificultar su reconocimiento.

Al momento de la detención –en José Ignacio Rucci al 2.000– la policía secuestró un arma de fuego calibre 22 con seis balas en su tambor, la bolsa con los teléfonos celulares, las billeteras y el dinero.

La pena mínima que tenía el delito por el que lo investigó la Fiscalía era de 6 años y 8 meses de prisión. Sin embargo, convino con la defensa un juicio abreviado por tres años y seis meses, luego de que el imputado reconociera la autoría del delito.

Sain estuvo nueve meses bajo prisión y al salir en libertad condicional volvió a ser detenido como presunto autor del asalto a los estudiantes. El martes también en libertad condicional fue detenido como sospechoso de haber cometido un nuevo delito.

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