El Superior Tribunal de Justicia, mediante un comunicado oficial, contestó recientes declaraciones del gobernador Mario Das Neves y de otros funcionarios del poder político, a quienes les pidió que eviten la "agitación de las mentes y el fervor infecundo de la irracionalidad".
Firmado por todos los jueces, el máximo organismo judicial de la provincia sostiene que hasta el momento "se mantuvo en una actitud prudente y equilibrada frente a una serie de declaraciones públicas de figuras relevantes del poder político, que con un desconocimiento de causa que provoca perplejidad, erosionan la fiabilidad, que es el único capital que permite el desarrollo independiente de las actividades que constitucionalmente son encomendadas al Poder Judicial".
Ante la "pertinencia y la ausencia de rigor de esas críticas", el Superior entiende que se ve en la obligación de subrayar: "el Poder Judicial no ha participado institucionalmente en la formación, diseño y promoción de ningún acuerdo que involucre a empleados, funcionarios y magistrados, y no ha pretendido ni pretende influir en las decisiones de otros poderes durante los momentos en que, por diversos instrumentos, se ha intentado resolver el estado de causas pendientes".
También se recuerda que el Superior es "quien define su propia política salarial" y que "hace ya dos años tomó la decisión de atar el porcentual de aumentos a aquellos que concede la Corte Suprema de Justicia de la Nación".
Luego de afirmar que administra fondos en el marco de presupuestos impuestos por otros órganos de gobierno, los ministros indican que su administración es austera ya que "durante el año 2016 se produjeron 43 ingresos sobre 42 bajas, resultado: 1 solo ingreso".
El Superior también mencionó todas las acciones que desarrolló en función de la transparencia y que el organismo procura "mantener relaciones institucionales amplias e incondicionadas con los Colegios de Abogados, con los que se ha mantenido, individualmente, reuniones a agenda abierta y en las que nada ha sido retaceado".
Finalmente, tras definir el diálogo como "la única manera democrática de tomar decisiones", los ministros advierten que su deseo es que las "cuestiones de Estado se canalicen y discutan en el plano que exige una república democrática, a la que es ajeno el tumulto verbal, la vocinglería y la degradación discursiva. Y mantendrá la ética que precede a la acción de los hombre públicos, ética que reclama modos y formas que eviten la agitación de las mentes y el fervor infecundo de la irracionalidad".
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- 24 febrero 2017