El viento tiró una pared en construcción y estuvo a punto de aplastar a un trabajador de la ANSeS

Una pared en construcción cedió ayer ante una fuerte ráfaga y terminó cayendo sobre el techo de la sede céntrica de ANSeS. Allí, un trabajador salvó su vida de milagro ya que los escombros alcanzaron a rozarle su brazo derecho. Testigos señalaron que en los últimos días también cayeron bloques y cemento desde la construcción hacia otros techos de la zona.

La caída de una pared de un edificio en construcción casi produce una tragedia en el Centro de Comodoro Rivadavia. El viento hizo que la estructura cediera y cayera sobre el techo de una sede de ANSeS, ubicada en Francia casi Sarmiento. Sin embargo, por fortuna, los escombros no alcanzaron a uno de trabajadores que se trabajaba en el primer piso del organismo nacional.

“Me salvé porque estaba sentado sino se me caía todo encima”, sostuvo Miguel Unquen después de que sufrió un rasguño en su brazo derecho por la caída de los escombros al lado de su puesto de trabajo.

“Estoy seguro que fue el viento porque minutos antes ya escuchábamos ruidos como que caían ladrillos pero nunca pensamos que podría pasar esto. Por suerte no tengo nada. Solo se me rompió la remera pero es lo de menos. Se puede decir que volví a nacer”, aseguró Unquen a El Patagónico.

El incidente ocurrió a las 15.30 y generó preocupación en los vecinos del sector ya que pensaban que Unquen y su compañera habían quedado atrapados en los escombros. “Por suerte pudimos salir, yo fui el más comprometido porque estaba arriba y abajo estaba mi compañera en recepción. ¿Quién sabe qué hubiera pasado si nos hubiéramos puesto a hablar?”, se preguntó el trabajador del organismo nacional.

Con el paso de los minutos, efectivos policiales y personal de Defensa Civil llegaron a la zona. Mientras tanto, los empleados de ANSES contestaban los llamados de sus familiares que se habían enterado del accidente.

“Fue un abrir y cerrar de ojos. Uno nunca piensa que puede pasar algo así. Estaba sentado y por instinto me incline un poco sino no la estaba contando”, aseveró Unquen.

Los habitantes del sector también llegaron hasta el organismo a brindar contención a los trabajadores y llevarlos al Hospital Regional para comprobar que no habían sufrido ningún tipo de lesión.

“Escuchamos el ruido y pensábamos que había sido una explosión. Nos asustamos y salimos a mirar qué había pasado. Nos encontramos con todo el cemento en la vereda y la alarma que no paraba de sonar. Pensé en los chicos, pero por suerte salieron enseguida”, detalló una vecina de la zona, mientras señalaba el cemento fresco que quedó como prueba de la caída de la pared.

“NO ES LA PRIMERA VEZ QUE PASA”

Tanto Unquen como los vecinos de la zona manifestaron que “no es la primera vez que pasa algo asi”. “Se ponen a levantar a esa altura y no tienen en cuenta el viento. Se cayeron tres hileras de ladrillos de un noveno piso. No pueden ponerse a construir con este viento, que por más que acá abajo no se sienta, arriba sopla con todo”, cuestionó el empleado de ANSES.

“Ese cemento está fresco y nadie puede decir que no es así porque hasta en el color se ve. Yo me salve pero esto puedo haber caído sobre una persona o sobre un auto”, añadió.

Asimismo, un comerciante explicó que “no es la primera vez que se cae un par de ladrillos. Les dijimos pero se hicieron los boludos. El otro día se sintió un ruido fuerte y fuimos hablar pero el capataz nos dijo que no iba a pasar nada. Que no nos preocupemos. Ahora que se ponga a juntar los ladrillos él y que diga que no pasó nada”.

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