Es que ayer finalmente se dio cumplimento no solo a una iniciativa de la población de Tierra del Fuego, sino también a una Ley Nacional, la 26.776 aprobada en el año 2012 por el cual se fijó la necesidad de construir una obra argentina que permita lograr ese objetivo.
El propio ministro de Economía, Axel Kiciloff, expuso el tema ante la Presidente y para todo el país a través de la cadena nacional, desde Río Gallegos.
Dijo que este es un anhelo que se gestó hace 40 años y su concreción dejará atrás enormes perjuicios económicos, de integración y problemas de conectividad, en muchos casos por medidas de fuerza que se generan en la Aduana chilena, aislando el desplazamiento de miles de vehículos.
Kiciloff precisó que el fideicomiso firmado ayer con los gobernadores de Santa Cruz y Tierra del Fuego establece que el Estado Nacional asigna 1.000 millones de pesos para asegurar la ejecución de las obras, destinados a estudios de factibilidad y que ese fondo no puede ser derivado para otros fines.
Detalló asimismo que hay tres proyectos alternativos y en base al estudio de impacto ambiental se decidirá cuál es el mejor para ejecutar, lo cual implicará una nueva inversión. Esa obra demandará unos 30 meses de ejecución, pero el primer y fundamental paso ya está dado.