el levantamiento y destrucción de la casilla en el barrio 30 de Octubre se cumplió ayer en horas de la mañana por parte de personal de la Secretaría de Seguridad y la Policía de la Seccional Quinta. El subcomisario Jorge Calderero encabezó el procedimiento para evitar cualquier incidente con los habitantes del lugar.
Una máquina cargadora frontal se encargó de desarmar la estructura de madera a golpes hasta derribarla. Luego los desechos fueron cargados en un camión para ser llevados a un depósito municipal.
Según el titular de la cartera municipal de Seguridad, Héctor Quisle, el lugar funcionaba como kiosco “pero que hace tiempo estaba abandonada y los mismos vecinos denunciaron que había personas que se reunían en el lugar a consumir alcohol y otras sustancias”.
El procedimiento se realizó en el playón de estacionamiento del sector 5 y “ante las denuncias de vecinos y trabajos preventivos que realizó la Policía Comunitaria se pudo corroborar que en el lugar se juntaban personas”. Según Quisle eran sujetos mayores y menores de edad que consumían “alcohol y otras sustancias, lo que podía poner en riesgo la integridad de las personas”.
Tras las averiguaciones correspondientes las autoridades municipales gestionaron la demolición y se contactaron con el dueño de la casa prefabricada, “quien firmó la autorización y se procedió al levantamiento”, precisó Quisle.
El funcionario añadió: “siempre estamos atentos a este tipo de situaciones, sea por investigaciones que realizamos desde el área en conjunto con la policía provincial o por las mismas denuncias que radica la gente tanto en el ámbito policial como municipal”.