Pedro Sáez de 87 años, hace tiempo que carga con una atritis que fue avanzando y lo dejó postrado en una cama sin poder movilizarse. Su familia no podía conseguir una silla de ruedas ya que en el PAMI no contaban con una y debido al elevado costo no podían costearla.
Tras ser publicada una solicitud en este medio para que alguien donara, prestara o ayudara a la familia, en menos de una hora se pudo conseguir una, según detalló la nieta Laura a El Patagónico "nos llamó un vecino del Pueyrredón que tenía una para donarnos, y nos llamó mucha gente, la verdad que estamos muy felices y agradecidos a todos los que se preocuparon en tan poco tiempo".