Esperan desde medianoche para poder ingresar a Caleta

Avanzada la tarde de este viernes, una mujer y dos hijos menores de edad que provienen de Río Grande no podían ingresar a Caleta Olivia y permanecían desde la medianoche dentro de una camioneta junto al módulo de control policial ubicado en el acceso sur (Ruta 3).

La mujer, Nilsa Osorio, dijo varios medios periodísticos que se acercaron a ese lugar, que el personal policial de guardia no les reconocía los permisos de circulación, a pesar que con ellos ya había tenido necesariamente que pasar por Chile para ingresar desde la isla al continente e incluso en el chequeo que se le hizo en el paso internacional Monte Aymondy en el paraje GüerAike no tuvieron dificultades

Contó además que en el acceso sur de Caleta tuvieron que esperar varias horas para que se les permitiera hacer necesidades básicas a la interperie, pero lo que más le llamaba la atención es que hasta cerca de las 14.00 horas, pese a que casi toda la comunidad estaba informada del problema, ningún organismos judicial que tiene competencia en casos humanitarios de minoridad y familia había actuado de oficio.

En diálogo con El Patagónico, Nilsa Osorio comentó que ella tiene una casa en Caleta Olivia donde residió mucho tiempo (a la que estuvo alquilando) y por razones personales tuvo que radicarse en Río Grande, por lo cual en su DNI figura como domiciliada en esa localidad fueguina, pero ahora vino a ver su casa donde tiene numerosas pertenencias.

Por otra parte, fue llamativo que ningún integrante de Comité Operativo de Emergencias local se hubiera acercado hasta el lugar donde el grupo familiar continuaba varado.

Fuentes confiables revelaron a este medio que en ese ámbito solo se estaban manejando con trascendidos y nos les importaba lo que le sucedía a la mujer y a sus hijos, un chico de 11 años y una adolecente de 14.

“Nosotros no tenemos problemas que nos hagan hisopados y que permanezcamos en cuarentena para descartar cualquier sospecha de contagio del virus, pero por lo menos podrían apiadarse se nosotros y acompañarnos hasta mi casa que está ubicada en la zona céntrica que ni siquiera nos queda agua para tomar”, relató.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico