Filosofía japonesa llega a las pymes argentinas

El Ministerio de la Producción y el INTI firmaron un convenio de cooperación. Japón invertirá U$S6 millones en los próximos 5 años para capacitar a 100 pymes con el método de mejora continua Kaizen Tango.

Las pymes locales están acostumbradas a la tensión permanente entre “el día a día” y las proyecciones futuras, lo que dificulta adentrarse en la planificación. Con la intención de contribuir a optimizar los procesos internos, el gobierno de Japón desembolsará u$s6 millones durante los próximos cinco años para asistir y capacitar a más de 100 pymes locales a través del método japonés Kaizen, que traducido se equipara al concepto de mejora continua.

Un equipo multidisciplinario de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), el Ministerio de Producción y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) llevará adelante la implementación del Proyecto Red de Asistencia Técnica para Oportunidades Globales de Kaizen, conocido como Proyecto Kaizen Tango. En una primera etapa son 20 las pymes seleccionadas de diversos rubros productivos como textil, metalmecánico, calzado, autopartistas y alimentos.

“Kaizen es la filosofía japonesa de mejoras incrementales, de pequeños cambios que terminan haciendo un diferencial importante a la hora de hacer a las empresas competitivas. Más que una herramienta es una filosofía de trabajo”, explicó Marcos Rodríguez, coordinador de la Red de Tecnologías de Gestión del INTI, en diálogo con Ámbito Biz.

Cultura

El choque de culturas puede resultar en una hecatombe o bien en un proceso enriquecedor y sumamente productivo. Es por eso que congeniar la cultura argentino y la japonesa es un desafío en sí mismo. Al respeto, Rodríguez aportó una mirada interesante: “Si los japoneses fueran naturalmente ordenados no hubieran necesitado desarrollar una metodología. Es justamente la necesidad de trabajar de una determinada manera que los llevó a desarrollar una metodología de trabajo que los contenga”.

Si bien el INTI tiene trayectoria de más de 12 años en la aplicación del método Kaizen, este acuerdo busca por un lado promover la productividad y competitividad de las pymes, y por otro potenciar y formar a los expertos locales para que el proceso de cambio en las organizaciones se sostenga en el tiempo. “Tenemos muchísimas experiencias de éxitos implementadas por el INTI, pero también de una larga historia de trabajo con JICA en donde hay muchos casos de empresas argentinas que han podido adaptarse a esta metodología y luego no volver hacia atrás”, sentenció Rodríguez.

La puesta en marcha del Kaizen Tango apunta a compartir experiencias y mediante la aplicación de acciones concretas, simples y económicas. Los principios de la metodología están sustentados en los que los japoneses denominan las 7 Mudas. Es que muda proviene de una palabra japonesa que significa desperdicio, y son enumeradas como sobreproducción, producir piezas defectuosas, transporte de material, inventario, sobreproceso, esperas y movimientos innecesarios. “Lo que venimos a aprender del proyecto Kaizen es la revalorización de los pequeños esfuerzos, la consideración de las buenas ideas de cada uno de los empleados”, apuntó Rodríguez.

Una de las empresas seleccionadas para participar del proceso de capacitación es Direcciones y Suspensiones, una pyme del Lomas del Mirador con 40 años de trayectoria y 70 empleados. Sebastián Ruiz, jefe de planta y referente del programa Kaizen dentro de la pyme, contó los motivos que los llevaron a inscribirse. “La decisión surge por una necesidad interna en la cual detectamos que necesitábamos incorporar herramientas nuevas para no quedar en la planicie del trabajo rutinario”.

Actualmente, la empresa está en la fase de auditoría para recabar datos para avanzar en un proceso estimado en 11 meses. “Luego nos juntaremos con la dirección para fijar los objetivos en forma conjunta”, explicó Ruiz, quien constituyó un equipo interno de calidad del cual participan los operarios y los ejecutivos. “Si no estamos alineados desde la dirección al operador es difícil lograr la armonía en el ámbito del trabajo. Es una de las premisas para poder introducir la mejora continua dentro de la organización”, enfatizó.

A sabiendas de la importancia que tiene comprometer a los miembros de la empresa, Ruiz mantuvo una comunicación fluida con los trabajadores desde el momento en que la empresa decidió inscribirse. “Hay una gran interés de los trabajadores. Si no tengo el interés de la gente puede resultar en vano la aplicación del método. Hay mucha expectativa en que vengan japoneses a implementar una modalidad de trabajo distinta a la que tenemos”, anticipó Ruiz.

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