No hay paso que se dé por la llamada Ciudad de las Cien Torres o por la Ciudad Dorada que no cause admiración por la belleza que brinda. La capital de la República Checa supo mantener lo mejor de los tiempos que la atravesaron y la decoraron. Entre los muchos sitios imperdibles lo mejor pasa por Josefov, el barrio judío (desde allí se pueden ir a visitar las seis sinagogas); el Castillo de Praga, construido en el siglo IX, es el más grande del mundo y el más importante de los monumentos de la República Checa; el Puente de Carlos, la Plaza de la Ciudad Vieja; el Reloj Astronómico; la Torre de la Pólvora; la Plaza de Wenceslao; la Catedral de San Vito y el Callejón de Oro, entre otros.
- | Placer
- 15 octubre 2017