Así lo confirmaron fuentes oficiales, que indicaron que el proceso de traspaso de parte de los fondos que están depositados en Nación fideicomisos al BONY, demandarían unos cinco días hábiles a partir del viernes, para que luego el banco extranjero quede habilitado para depositar los mismos en las cuentas de los acreedores, como lo hizo históricamente antes de la medida cautelar de la justicia de Nueva York.
En una de las primeras medidas que tomó el Gobierno, esta tarde el estudio de abogados que representa al país, Cravath, Swaine & Moore, solicitó al juez Thomas Griesa que apure el levantamiento las restricciones que le impiden al Bank of New York ser agente de pagos de la Argentina. El estudio actuó en nombre del BONY y de los bonistas extranjeros afectados por la interrupción de pagos desde el 2014 (exchange bondholders).
Son el total alrededor de 3000 millones de dólares que se fueron acumulando y no se pagaron a los acreedores, desde la sentencia de Griesa de julio de 2014, que le impidió al BONY pagarle a los acreedores de la Argentina.
El traspaso de fondos de Nación Fideicomisos al BONY forma parte del proceso de normalización de la deuda, derivado de la sentencia de la Cámara de Apelaciones de Nueva York de la semana pasada, que liberó las restricciones que pesaban sobre la Argentina para el pago de deuda externa.
En Nación fideicomisos hay alrededor de 1000 millones de dólares y otros 1000 millones de euros, que serán traspasados una vez que Hacienda de la luz verde, precisaron las fuentes.
Estos fondos se sumarán a los cerca de 600 millones de dólares que el BONY tenía congelado y en su poder en la cuentas del país, y sin pagarle a los acreedores, desde julio de 2014, a pedido del juez Griesa.