Invertirán $13 millones para salvar al barco convertido en postal de Ushuaia

El gobierno fueguino llamó a licitación pública e invertirá 13 millones de pesos para salvar de su hundimiento definitivo al Saint Christopher, un remolcador varado hace 64 años frente a la costa de Ushuaia y considerado una postal turística y un emblema de la capital de Tierra del Fuego.

La gobernadora Rosana Bertone, que en abril pasado había ordenado un relevamiento de la embarcación debido a su progresivo deterioro, firmó ayer la convocatoria a empresas para concretar el proyecto “Puesta en valor de la estructura del barco Saint Christopher", que se solventará con recursos provinciales.

Las autoridades fueguinas precisaron a Télam que los trabajos se ejecutarán a través de la Dirección Provincial de Obras y Servicios Sanitarios (DPOSS) en un plazo de cuatro meses a partir del inicio de la obra.

El Saint Christopher es un remolcador que en la década del 50 fue utilizado para reflotar otro buque, el Monte Cervantes, un crucero alemán que se hundió frente al faro Les Eclaireurs, próximo a Ushuaia.

El barco sufrió problemas en el motor y el timón, y como la compañía propietaria quebró fue abandonado en la orilla del Canal Beagle, en pleno centro de la capital fueguina, donde de a poco fue convirtiéndose en un elemento más del paisaje.

Construido en Boston, Estados Unidos, en 1943, los historiadores le adjudican participación en la Segunda Guerra Mundial y una versión, no confirmada, lo señala como formando parte del desembarco en Normandía, en el llamado “Día D”.

Guillermo Worman, titular de la DPOSS, precisó que primero se construirá un pedraplén para acceder al barco desde la costa, y que luego comenzarán los trabajos de puesta en valor.

Las tareas incluirán remodelaciones en la sección de popa, luego en el sector central y finalmente en la proa del barco, que será hormigonado en su base para mejorar su apoyo en el lecho marino.

También se repararán sectores de la cubierta y del revestimiento exterior.

“Un informe de la Prefectura Naval nos había advertido que la embarcación se encuentra en un estado crítico y que corre riesgo de colapsar. Fue en ese momento cuando la Gobernadora nos ordenó intervenir”, explicó Worman.

Para encarar el proceso de reconstrucción se mantuvieron reuniones con especialistas navales y también con representantes del sector turístico y cultural de la ciudad.

Uno de los fenómenos que se tuvieron en cuenta fue que la nave se convirtió, con el paso del tiempo, en un lugar de refugio para aves.

“En algunos casos anidan directamente y en otros son aves migratorias. A ello hay que sumarle el componente turístico, porque a diario pueden verse a cientos de personas contemplando o fotografiando a estos animales. Es notorio cómo algo inanimado se fue transformando en un sitio repleto de vida”, sostuvo Carina Quattrocchi, directora provincial de Museos y Patrimonio Cultural.

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