Facundo pica el balón en el parqué del gimnasio “Cemento”. A su lado, sus compañeros se esmeran por seguir las mismas indicaciones de los entrenadores de la nueva escuelita de básquet del club Petroquímica, que con sólo un mes de vida ya cuenta con cincuenta aspirantes a defender los colores del club en las diversas competencias.
Eduardo Chocobar, junto a Jorge Romero y una docena de padres, miran el entrenamiento en la única cancha de la ciudad que cuenta con un tablero en el centro del techo del campo de juego, similar a los que se observan en las competencias internacionales.
Así, con poco, la subcomisión da forma a un viejo anhelo de refundar a una de las glorias del básquet de la ciudad, desafío que no es fácil, pero que es sostenido por un grupo de mayores que aprendieron la disciplina en su niñez en la misma cancha que hoy foguea a sus hijos.
“Acá buscamos crecer en la cantidad de chicos. Dieciocho jugadores por categoría sería lo ideal, por eso y con el ánimo de asegurar la continuidad, aceptamos el reto de formar una subcomisión de padres que consolide el trabajo con los más pequeños”, sostiene Chocobar.
La propuesta fue bien recibida por las autoridades “verdolagas”, que entendieron que un club serio debe poner la mirada en su cantera para poder sostener la vida de la institución.
“En este proyecto que estamos embarcados, no perdemos la finalidad de la propuesta. Es una categoría formativa, por eso esperamos que la escuelita se destaque por valores como lealtad y compañerismo. Porque este fue un club grande de básquet, desde sus inicios en 1929”, apuntó.
En las palabras de Chocobar se repite la inclusión. “Un verdadero club es aquel que funciona como alternativa de contención. Por eso estamos organizados como una escuela de educación, con cuadernos de notificaciones, sin dejar de lado que la otra parte importante de esto para que funcione, es el acompañamiento y compromiso de los padres”, remarcó.
“A futuro queremos aumentar la cantidad de chicos, porque eso nos ayudaría a tener soltura económica, no queremos que el dinero sea un obstáculo para dejar sin participar a un niño”, sostuvo.
En la parte deportiva, los hermanos Bárbara y Diego Calfucurá tienen la responsabilidad de sentar las bases de los que serán los futuros jugadores.
“A los entrenadores les pedimos responsabilidad. En los tiempos que corren hay otras propuestas para los chicos, antes que venir a practicar un deporte. Por eso la motivación por parte de sus técnicos es algo fundamental”, recalcaron.
En la parte estructural, la escuela necesita nuevos aros de básquet para entrar a la competencia oficial, al igual que indumentaria y elementos para entrenar. Pero la “cantera” tiene potencial humano, que es el motor de este grupo de padres que supo formarse en los años dorados del club y pretende lo mismo para sus hijos. Para ello, la subcomisión decidió que el primer mes del chico que se acerque sea gratis, porque entienden que los valores y el amor por la camiseta están por encima de todo, llevando este mensaje por las escuelas de zona norte.
Categorías y horarios de entrenamiento
- Inicio y Cebollitas (4 a 7 años): martes y jueves de 18 a 19. Sábados a confirmar.
- Premini (8 y 9 años): martes y jueves de 18 a 19. Sábados a confirmar.
- Mini (10 y 11 años): martes y jueves de 19 a 20. Sábados a confirmar.
- U13 y U15: martes y jueves de 20 a 21:30. Sábados a confirmar.