La grazia: La belleza de la duda

El viernes 1 y el martes 3 de mayo se exhibe en CineClub la película del guionista y director Paolo Sorrentino que tuvo su estreno mundial como film inaugural del Festival de Cine de Venecia de 2025, donde Toni Servillo fue galardonado con la Coppa Volpi al Mejor Actor.

“La Grazia: La belleza de la Duda” brilla como una profunda exploración del amor, el deber y la libertad personal. Servillo es Mariano De Santis, un presidente que, sobre el fin de su mandato. se enfrenta a dilemas morales y personales con la ayuda de su confidente e hija, Dorotea, interpretada por Anna Ferzetti. Con la inconfundible visión poética de Sorrentino y una evocadora banda sonora, esta conmovedora obra maestra se constituye en una íntima reflexión sobre la paternidad, la conciencia y la eterna pregunta: ¿quién es dueño de nuestros días?

“Ética y celos no pueden convivir. La ética no tiene ninguna oportunidad frente a los celos”, sostiene Paolo Sorrentino sobre el dilema moral que enfrenta el protagonista en “La Grazia”. En las democracias parlamentarias como las de Italia, el rol presidencial suele ser más protocolar y menos protagónico en la vida política cotidiana. Y el director subraya este carácter desde el inicio: el presidente se mueve entre recepciones formales, firmas de documentos y designaciones oficiales. Sin embargo, no todas sus tareas son menores, y las que lo interpelan aquí resultan decisivas para el rumbo íntimo del personaje.

El ficticio presidente Mariano De Santis, autor de un extenso tratado sobre Derecho Penal, se presenta como un hombre viudo, disciplinado y reservado. Está próximo a abandonar el cargo, mantiene una dieta estricta bajo la supervisión de su hija Dorotea y carga con un apodo secreto -hormigón armado- por su carácter gris, sólido y predecible. Aunque recibe buen trato de su equipo y respeto en la calle, vive con la certeza de su propia irrelevancia. Pero deberá hacer frente a situaciones que desafían esa autodefinición. Tres decisiones lo ponen a prueba: firmar una ley sobre eutanasia que contradice su educación demócrata cristiana y conceder dos indultos a personas condenadas por homicidio en circunstancias complejas. Al mismo tiempo, reflexiona sobre su retiro, la relación con sus hijos y la ausencia de su esposa fallecida -cuya memoria y lealtad lo atormentan-, mientras se replantea su recorrido vital y profesional.

Sorrentino construye así el retrato de un hombre que, al borde del retiro, revisa sus certezas y se enfrenta al peso de sus elecciones. A lo largo de la película, la búsqueda de una “gracia” personal -más liviana, menos cargada de traumas- se convierte en el verdadero eje de una historia que, ha dicho, “parte de una noticia real sobre una persona que solicitó un indulto presidencial. A partir de ese hecho, desarrollé el personaje y los conflictos éticos que enfrenta en la película. Es un presidente conservador, en lo personal y en lo político, pero no hay nada condescendiente en la manera en que lo retrato. Está lleno de dudas y preguntas sobre todo lo que le toca resolver, a veces incluso paralizado”.

CINE TEATRO ESPAÑOL (vie 01 y mar 05 de mayo):

18:15 Hs. LA GRAZIA: LA BELLEZA DE LA DUDA (2D subtitulada)

Título original: La Grazia

Origen: Italia

Año: 2025

Género: Drama Formato: 2D

Duración: 2 horas, 13 Min.

Calificación: R-13

Ficha técnica:

Guión y dirección: Paolo Sorrentino

Producción: Annamaria Morelli, Andrea Scrosati, Paolo Sorrentino

Música: AA.WW.

Fotografía: Daria D'Antonio

Montaje: Cristiano Travaglioli

Reparto:

Toni Servillo (Mariano De Santis), Anna Ferzetti (Dorotea De Santis), Orlando Cinque (Coronel Massimo Labaro), Massimo Venturiello (Ugo Romani), Milvia Marigliano (Coco Valori), Simone Colombari (Giulio Malerba), Giuseppe Gaiani (General Lanfranco Mare), Alessia Giuliani (Maria Gallo), Giovanna Guida (Valeria Cafiero), Roberto Zibetti (Domenico Samaritano)

Fuente:

Notas Relacionadas

Las Más Leídas del Patagónico