En tres años de gestión de Mauricio Macri, la inflación alcanzó el 182%, afectando sobre todo a las clases sociales más humildes y, entre ellos, a los jubilados, que en 2018 perdieron un 13% de su poder de compra.
En tanto, según los datos del INDEC, la inflación de febrero volvió a acelerarse hasta el 3,8 por ciento mensual.
Carne vacuna, pollo, pescados, gaseosas, lácteos, electricidad y transporte público fueron los rubros que dieron principal impulso al índice de precios nacional.
En particular, los alimentos y bebidas acumulan en los últimos doce meses un alza del 58,3 por ciento y ya muestran en el primer bimestre una suba del 9,3 por ciento, lo cual tiene impacto directo en el empeoramiento de las condiciones socio-económicas y en el salto de la pobreza.
Asimismo, los pronósticos no son alentadores. Los analistas proyectan un dólar a $50 para fin de año y tasas cercanas al 45%. Si bien el aumento de los precios será menor que el de 2018 (47,6%), el dato se encuentra lejos de lo que proyectaba el oficialismo para este año (28%).
La presión cambiaria y los aumentos de los precios regulados están teniendo un fuerte impacto sobre el costo de vida. IPC núcleo terminaría el año en 35%.