La "Viuda Negra" le había robado hasta una alcancía con monedas a una de sus víctimas

La sospechosa de ser la "viuda negra" que sedujo y le robó a dos hombres, identificada como Susana Valeria Bustamante, fue detenida de madrugada junto a su pareja Juan Adrián Palacios, en la habitación 5 del Hotel del Valle, en donde se alojaban desde el 25 de junio. La policía logró detenerlos horas antes de que se marcharan a Córdoba, su lugar de origen. La jueza Mónica García recibió a la 1 de ayer la orden de allanamiento solicitada por los fiscales y la autorizó en forma inmediata. El cabo primero Osmar Trapelzi fue uno de los integrantes de la Brigada de Investigaciones que la descubrió y la detuvo después de horas de vigilancia. "Fue un trabajo de la vieja escuela", destacó el jefe de Brigada, Andrés García.

Susana Valeria Bustamante, la sospechosa de ser la “viuda negra” implicada en la muerte de una anciana, fue detenida ayer a la madrugada en el Hotel del Valle, en la zona de La Loma, cuando ya planeaba su escape hacia Córdoba, de donde es oriunda. Incluso ya había sacado pasajes junto a su pareja, Juan Adrián Palacios, que también fue detenido.

Los investigadores presumen que Bustamante comenzó a planear su huida tras leer la publicación exclusiva de El Patagónico del miércoles a la noche, en donde se señalaba que la Policía del Chubut ya contaba con los testimonios de las víctimas de dos robos como para poder reconstruir el perfil de la sospechosa.

A la espera del viaje, Bustamante y Palacios dormían en la habitación 5 del Hotel del Valle, de la calle Aristóbulo, cuando a las 2 de ayer irrumpió la Brigada de Investigaciones y los detuvo.

A partir del allanamiento, en el interior de la habitación los policías encontraron todo lo que les habían robado el sábado a H. L. en el barrio Roca y el lunes a S. F. en el barrio Divina Providencia. A éste último, tal como había dado cuenta este diario en su edición de ayer, la “viuda negra” -después de compartir un vino en su casa y dormirlo con alguna pastilla- le llevó hasta una alcancía con 4 mil pesos en monedas, que la víctima juntaba en una lata de cerveza de 5 litros.

También encontraron en la habitación de los sospechosos una colección de encendedores antiguos y un tapiz de ñu pertenecientes a S. F.

Ayer en conferencia de prensa junto al jefe de fiscales Juan Carlos Caperochipi y la fiscal Andrea Rubio, el jefe de la Brigada de Investigaciones Andrés García dijo que les llamó la atención una coincidencia, las dos víctimas tienen 59 años. La mujer hasta parecía haberlos elegido en eso a través del sitio de citas Badoo.

CREABA PERFILES

Y LOS BORRABA

La “viuda negra” creaba perfiles falsos en Badoo y luego los eliminaba. Primero creó un perfil en el que se puso cini nombre Cecilia, 37 y contactó a H.L. (59) a quien dejó atado el sábado a la noche luego de dormirlo tras compartir una botella de vino. Esa noche los delincuentes dejaron encerrada en la habitación a la madre de la víctima Aurora Pessolani de 90 años.

La falta de asistencia a la anciana, ya que su hijo había quedado atado en el pasillo y permaneció inmovilizado hasta que fue encontrado el lunes por la empleada doméstica cuando llegó a trabajar, habría sido el factor que desencadenó la muerte de la nonagenaria, por lo que a los sospechosos también se los investiga por homicidio con dolo eventual.

Una vez que le robó todo al vecino de El Chubut al 1.900 en donde se llevó computadoras, teléfonos y hasta las camisetas de “Los Alacranes”, el club de veteranos de rugby donde juega la víctima, la “viuda negra” eliminó ese perfil de Badoo.

Pero rápidamente creó otro perfil con el nombre: “Paola, 37” y el lunes último, mientras la policía esperaba que la víctima del robo del barrio Roca se recuperara para tomarle declaración, un habitante del Divina Providencia, también de 59 años, fue víctima de la misma modalidad. La contactó, la invitó a tomar una copa de vino en su casa y en medio de esa escena se quedó dormido.

El comisario García dijo que el trabajo que realizaron los integrantes de su brigada fue “de la vieja escuela”, porque no tenían registros de cámaras de seguridad, ni el nombre de la mujer, solo una foto de perfil de Badoo y las características aportadas por las víctimas.

Lo que les hizo pensar a los investigadores que los autores podían estar en un hotel era que no se llevaban electrodomésticos grandes de las viviendas donde robaban, sino más bien cosas pequeñas.

Con vigilancias pudieron establecer que la sospechosa se alojaba en el hotel de la calle Aristóbulo del Valle y horas antes de que la pareja viajara a Córdoba, los investigadores dieron el zarpazo. La fiscal Andrea Rubio, pidió los allanamientos a la 1 de ayer. La jueza Mónica García leyó el pedido en plena madrugada y extendió la orden a las 2. La Brigada rápidamente ingresó a la habitación donde se alojaba la pareja y los sorprendió con los bolsos preparados.

En los momentos iniciales de la investigación, a los policías se les había dificultado la pesquisa porque el que se había registrado en el hotel era el hombre. García destacó el trabajo de Osmar Trapelzi, el cabo primero que con su sagacidad dio con la sospechosa.

Si bien los testigos no vieron a ningún hombre en la escena de los robos, los investigadores creen que por la cantidad de elementos que se llevaron y por la violencia ejercida contra las víctimas en el primero de esos robos, Palacios habría participado una vez que los incautos se dormían.

Un dato llamativo de la investigación es que la “viuda negra” tenía todo planeado para no dejar rastros. Una vez dormidas las víctimas, se colocaba guantes de látex y dedales de goma para no dejar huellas en las viviendas que saqueaba, pero en su último robo, en el barrio Divina Providencia, cometió un error: dejó la copa y la botella de vino y estos tendrían sus impresiones dactilares. En cambio, en la casa de calle El Chubut habían tomado hasta el recaudo de llevarse la botella y las copas.

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