Le negaron las salidas transitorias a un hombre que abusó de su hija

V.H. cumple una condena de 8 años de prisión tras confesar el abuso de la menor, cumplido el requisito temporal correspondiente solicitó salidas transitorias pero le fueron negadas en principio por haber interrumpido su tratamiento psicológico y se exigió que en caso de salir de prisión debería contar con un dispositivo electrónico de monitoreo.

Hoy se efectuó la audiencia de control por solicitud de salidas transitorias de parte de la defensa de V.H. (28). El hombre fue condenado en el año 2015 en el marco de un juicio abreviado, reconoció ante la Justicia haber abusado de su hija en junio de 2014.

Según pudo averiguar El Patagónico la defensa de V.H. pudo brindar un informe socioambiental favorable para la reinserción del condenado. Sin embargo, el Ministerio Público Fiscal pidió expresamente que se retome, antes de cualquier tipo de beneficio, el tratamiento psicológico que fue abandonado en el mes de enero del año en curso.

El juez Jorge Odorisio quien presidió la audiencia, consideró lo expuesto no solo por Fiscalía sino también por parte de la víctima que también estuvo presente en la audiencia donde expuso sus temores ante la inminente salida de V.H., y negó el pedido de salidas transitorias.

No obstante, rige un plazo de tres meses en los cuales la defensa del condenado puede efectuar una intimación para que se revea la medida. Si se cumpliera con la requisitoria de tratamiento piscológico, estaría en condiciones de conseguir salidas transitorias aunque se pidió expresamente en este caso que deberá contar con un dispositivo electrónico de monitoreo.

CONDENADO POR ABUSAR DE SU HIJA

El aberrante caso que causó conmoción en toda la provincia tuvo lugar en horas de la tarde del lunes 16 de junio en una vivienda de Los Tres Pinos y cerca de las 19:30 horas el individuo se presentó por sus propios medios en la Seccional Tercera de Comodoro Rivadavia haciéndole saber al guardia que había abusado sexualmente de una menor de edad. Dado que esa confesión en sede policial no tiene validez suficiente porque la misma fue ratificada ante un juez.

Unas horas antes, en el domicilio familiar, la madre se encontró con su hija de dos años llorando y con restos de sangre en su cuerpo. Fue cuando llegó con el hermanito de la víctima desde el jardín, por lo que decidió llevarla al médico para que sea examinada y en el camino su marido confesó la violación.

En la audiencia inicial el acusador público lo imputó por el delito de abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado, por el vínculo y por la situación de convivencia. En ese acto logró que autorice la extracción de sangre del imputado y el secuestro de sus prendas de vestir, las cuales fueron sometidas a pericias científicas. En 2015 el hombre fue condenado a ocho años de prisión.

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