Liberaron al acusado de abuso: "No sabíamos que era así"

Fue por orden de la jueza Marcela Quintana. Un amigo que estuvo en la fiesta contó detalles exclusivos sobre el antes y el después del presunto ataque sexual que sufrió la joven de 19 años en la habitación de su novio.

El caso de un hombre de 27 que fue denunciado por haber abusado de una joven de 19 años, en Río Gallegos, tomó relevancia nacional cuando sus amigos lo sometieron a una brutal golpiza tras una fiesta que realizaban en una casa.

El acusado es conocido por sus iniciales JP. Él es bailarín y, tras haber sido detenido por el personal de la Comisaría Primera, la jueza Marcela Quintana, a cargo del Juzgado de Instrucción N° 1, dispuso que, cumplidos los plazos legales, recuperara su libertad bajo caución juratoria.

JP ha tenido acusaciones por delitos similares. En enero del año pasado fue denunciado en Córdoba por una bailarina lasherense. Mientras ella dormía, él le habría metido la mano por debajo de la ropa interior, había expuesto la joven en la Fiscalía 34 de la provincia del centro del país.

La Opinión Austral se comunicó con uno de los jóvenes que estaban en la casa ubicada en Sarmiento al 100 en la madrugada del sábado, que derivó en la denuncia y la golpiza.

El chico -que pidió resguardar su identidad por temor a represalias y será señalado como Javier, nombre ficticio para protegerlo- contó detalles exclusivos sobre lo que pasó antes y después del caso.

“No es amigo, yo lo conocí por Instagram y tipo 6 vino a la casa. Le pregunté al dueño de la casa si podía venir y no tuvo problemas. No sabíamos que era así, tampoco sabíamos las acusaciones que tenía del pasado, por eso no tuvimos drama en que viniera”, comenzó diciendo el joven.

Javier además contó el estado deplorable en el que JP había llegado. “Apenas llegó, lo vimos. Estaba re borracho y drogado, ahí ya empezó a quedar mal. Encima nos decía que vayamos al baño con él a tomar cocaína”.

Según indicó un amigo de la víctima, el acusado de abuso estaba alcoholizado y drogado

La casa está en un primer piso, tiene dos habitaciones, un comedor, un balcón y el baño. Eran ocho jóvenes que estaban entre el balcón y el comedor de la vivienda. Cerca de las 8 de la mañana, el dueño de la misma acostó a su novia en su cama, sin saber lo que iba a pasar.

Uno de los jóvenes ubicó a JP dentro de la habitación de la vivienda, atándose el cinturón.

“JP iba a cada rato al baño y debe haber sido en ese momento en el que se metió a la pieza. Un amigo lo vio que se estaba atando el cinturón, pero no le prestó mayor atención”, dijo sobre el testimonio que un joven hizo a la Policía, ubicando en tiempo y espacio al presunto abusador.

“Al ratito estábamos en el balcón y uno dijo que él había violado a mi amiga. Yo me metí a la pieza y la vi a ella llorando, esa secuencia horrible no me la olvido más”, aseguró Javier sobre los dichos que intercambiaron todos en los momentos previos al linchamiento.

“Ahí le empezamos a pegar. En un momento le saqué el celular y llamé a la Policía. Le pegamos desde adentro de la casa y lo fuimos sacando a patadas por las escaleras hasta el patio, hasta que vino el patrullero”, explicó el joven sobre los momentos posteriores a conocerse el caso.

La acusación que pesa sobre JP es grave y por estas horas la Justicia aguarda por los resultados de pericias que podrían agravar su situación. De igual manera, se encuentra en libertad. Ya cerró sus redes sociales.

Una vez que se conoció la liberación del acusado, Javier dijo: “No se puede creer, esta es la Justicia de m... que tenemos. Ahora anda en la calle y le arruinó la vida para siempre a mi amiga y a cuantas chicas más. Entre ayer y hoy (por el sábado y el domingo) me enteré que tiene otras causas”, expresó el joven, con sorpresa, sobre los antecedentes de su “conocido”.

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