Liberaron a los únicos detenidos por el brutal crimen y abuso

La Policía los demoró en el barrio conocido como "La Favela" en Puerto Deseado, con manchas de sangre en sus zapatillas y sus rostros lastimados. Pasaron seis horas en la comisaría y debieron liberarlos.

Por el brutal crimen de Puerto Deseado, ayer la Policía realizó un allanamiento en el lugar conocido como “La Favela”, entre las calles Almirante Brown y 12 de Octubre de esa localidad. Allí se demoró a varias personas, pero solo dos hombres quedaron aprehendidos y puestos a disposición del juez Oldemar Villa.

Posteriormente, se conoció que, tras cumplir los plazos legales, los sospechosos fueron liberados. La Justicia no ordenó ninguna medida. El material probatorio aportado por la Policía no fue suficiente para el criterio del juez y el fiscal Horacio Quinteros para, al menos, dejarlos un día aprehendidos y avanzar sobre estas pistas.

En el allanamiento, la Policía los encontró con manchas de sangre en sus prendas y zapatillas, y sus rostros lastimados. “No le tengo miedo a la marcha”, aseveró el juez. Maneja sus propios tiempos y sostuvo que no había por qué mantenerlos detenidos. Hoy convocará a la víctima y a ellos para una rueda de reconocimiento.

Minutos antes, en un colectivo que llegó de Deseado a Caleta, se había demorado a un hombre, pero este finalmente fue liberado. No tenía nada que ver. A priori, reunía características fisionómicas similares a las de los atacantes de María y su hijo Santino.

En base a la declaración de la víctima, Criminalística elaboró dos identikits. Sus atacantes continúan siendo buscados, en virtud de que los únicos sospechosos ya fueron liberados. Sus caras recorrieron el país. Las autoridades sostienen el operativo cerrojo en las rutas y no se descartan nuevos allanamientos en la continuidad de la causa.

Con el ministro de Seguridad, Lisandro de la Torre, y jefes de la cúpula policial, se efectuaron por la tarde rastrillajes en el lugar donde se cometió el crimen, en virtud de que ayer la labor concluyó por la marea alta. Se pudieron recolectar elementos personales de quienes serían los violentos.

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