Con casi el 80% de las mesas escrutadas y Martín Llaryora imponiéndose por poco más de dos puntos sobre Luis Juez, Juntos por el Cambio confiaba en que podía revertir el resultado y advirtió que no aceptarán una derrota o un triunfo hasta que no estuviera el 100% de las mesas cargadas.
“Vemos una diferencia menor a un punto. Faltan dos mil mesas que faltan computar que la mayoría son del interior. Pedimos prudencia porque queremos que los cordobeses se vayan con el 100% de las mesas escrutadas “, señaló el intendente de Río Tercero, Marcos Ferrer, evidenciando la impotencia del partido opositor que confiaba en reponerse en Córdoba de las últimas malas horas pasadas desde que se confirmó la candidatura presidencial de Sergio Massa.
Mientras Llaryora aventajaba a Juez por casi dos puntos, con el 70% de las mesas escrutadas, los referentes de Juntos por el Cambio se consolaban con la posibilidad de conseguir más bancas en la Legislatura.
Veinte minutos después de las 22, el viceintendente de la Córdoba capital, Daniel Passerini, se paró sobre el escenario principal del búnker peronista y aseguró que “Hacemos unidos por Córdoba” estaba ganando la capital “con un triunfo histórico”.
“Después de años de hundimiento, la gestión de Martín Llaryora levantó la ciudad y está haciendo que Martín pueda ser el próximo gobernador”, sostuvo. Los festejos de esa sentencia fueron al ritmo del cuarteto, que rompió un clima de tensión que atravesaba al centro de convenciones del hotel Quorum.
Hasta la mediterránea provincia había viajado Patricia Bullrich, precandidata a presidenta por Juntos por el Cambio, quien a última hora confiaba aún en que Luis Juez pudiera dar vuelta el resultado. Es que ella cifró gran parte de sus propias chances de ganarle la PASO a Horacio Rodríguez Larreta en el resultado que se diera en Córdoba, sobre todo desde que apareció la posibilidad de incorporar a la alianza a Juan Schiaretti, el padrino político de Llaryora, quien había logrado revertir la tendencia inicial y pasó al frente con el 40% de las mesas escrutadas. En el búnker, la militancia estalló y empezó a cantar la marcha peronista. En el gobierno municipal están confiados que en el final del escrutinio sacarán una importante ventaja.
Minutos después, el vicegobernador Manuel Calvo contó que el 50% de las mesas testigos de “Hacemos unidos por Córdoba” arrojaban datos muy positivos. “Nos está dando una diferencia a favor de Martín Llaryora. Tenemos una gran expectativa, pero somos mesurados. La tendencia es muy positiva”, resumían.