Jorge Fernando “Roña” Castro, excampeón mundial de boxeo, murió este miércoles a los 59 años después de sufrir una descompensación en el bingo de Morón. A lo largo de su carrera, el expúgil disputó 144 peleas, con 130 victorias, 90 de ellas por nocaut.
Tras retirarse del ring, el oriundo de Caleta Olivia, Santa Cruz, dedicó buena parte de su vida a la asistencia alimentaria en la provincia de Buenos Aires, donde impulsó una red de comedores y merenderos para ayudar a quienes más lo necesitaban.
“Fui un pibito desnutrido y agradezco hoy poder ayudar a que muchos no pasen hambre”, sostuvo en una entrevista que dio en 2025 a Radio Rivadavia.
Su compromiso solidario estuvo ligado a su propia historia. A lo largo de su vida, Castro contó en varias oportunidades las dificultades que atravesó antes de convertirse en uno de los boxeadores más reconocidos de la Argentina.
La iniciativa comenzó durante la pandemia de COVID-19, cuando organizó una olla popular en el gimnasio que tenía en la zona sur del conurbano bonaerense. Con el tiempo, la ayuda se extendió a otros barrios y localidades de la provincia.
Qué decía el “Roña” Castro sobre sus comedores y merenderos
En octubre de 2025, al hablar sobre el funcionamiento de sus comedores, Castro describió cómo había cambiado el perfil de las personas que se acercaban a pedir alimentos.
“Ahora no vienen los pibes, viene la gente grande, personas de 70 años que se ponen a llorar porque se jubilaron y no les alcanza la plata”, había contado.
El aumento de la demanda también se reflejó en la cantidad de alimentos que distribuía. El exboxeador pasó de entregar 80 bolsones semanales a 100. Entre los productos que repartía, había arroz, polenta, yerba, azúcar, aceite, tomate, lentejas y arvejas.
Entre las colaboraciones que mencionó se encontraban alimentos enviados desde Santa Fe y Tucumán, además de aportes de una fábrica de Quilmes. También contaba con el respaldo de la Fundación Locomotora Castro y la Asociación Civil El Roña Castro.
“Todos los días viene gente nueva y las familias son de seis personas, pero un plato de comida no se le niega a nadie. Mientras que podamos ayudar, ayudamos”, había afirmado sobre una tarea que se convirtió en una parte fundamental de su vida.