La compañía indicó que ante esa situación comenzó "tareas de mantenimiento para reiniciar las operaciones en instalaciones cercanas, que habían sido paralizadas preventivamente".
Además, destacó que la labor de aviones hidrantes y las condiciones climáticas favorables permitieron "confinar el incendio".
YPF indicó que "los trabajos terrestres de las brigadas desplegadas en el área, continuarán hasta la extinción definitiva" del incendio, tras lo cual habrá acciones para "contener el impacto en el medio ambiente".
Esta mañana bomberos y brigadistas reanudaron las tareas para controlar el siniestro que destruyó la planta de crudo del sur mendocino: los cuatro aviones hidrantes que anoche habían quedado cargados con agua volvieron a sobrevolar hoy la zona del desastre y son vitales en la pelea contra el humo y el fuego.
Cabe señalar que en el operativo -instrumentado por autoridades provinciales y nacionales- incluye bombas de impulsión; camiones cisternas, de aspiración de fluidos y uno espumígeno; un helicóptero, dos aeronaves sanitarias, tres ambulancias con personal médico y autobombas de YPF
Las instalaciones afectadas corresponden a una de las 37 plantas de tratamiento de crudo que tiene YPF en todo el país. Allí recibe la producción de diez yacimientos de la zona de Malargüe: Los Cavaos, Cerro Fortunoso, Rio Grande, Malal del Medio, Llancanello, Cerro Divisadero, Loma Alta Sur, Loma de la Mina, Puesto Muños y Cerro Mollar. Ellos totalizan 1460 m3 diarios, representan el 3,8% de la producción de la compañía y el 14% de la producción de la Regional Mendoza.
En medio del trabajo para combatir las llamas director del Hospital Regional de Malargüe, Genaro Gerbaudo, comentó que hasta el momento son 17 las personas que tuvieron que ser atendidas en la guardia a raíz de la explosión. De ellos, cinco permanecen internados, aunque su vida no corre peligro. "Dos presentan quemaduras leves y los otros tres tienen síntomas respiratorios y están con oxígeno en salas comunes", explicó.
Aunque YPF inició una investigación para determinar las causas del siniestro, el secretario de Ambiente de Malargüe, Cristian Alcalá, aventuró: "esto pasa por un accidente humano. Alguna persona que hizo una maniobra mal o hasta puede haber sido un aparato celular que generó estática. No sé. No había condiciones meteorológicas que provoquen el incendio".
Según el diario mendocino de mayor tirada, Los Andes, por el calor y el humo, los bomberos y brigadistas no se pueden acercar a menos de 500 metros de la planta. Desde ayer trabajan con máquinas para hacer terraplenes y evitar que el crudo contamine el río Grande.
Con el fin de prevenir males mayores, el comandante principal Abel Luis Sarate, del Escuadrón 29 de Malargüe de Gendarmería, dijo que los puesteros de los campos aledaños fueron evacuados y que se cortó la ruta 40, a la altura del empalme con la 186, ya que el humo dificulta la visibilidad en la zona. Por eso, no se puede acceder a algunas localidades y puntos turísticos, como Laguna de Llancanelo, Volcán Malacara, Cascada de Manqui Malal, Turcará, Caverna de las Brujas y Paso Pehuenche, así como al camino hacia Neuquén.
"Una vez controlado el fuego podrá evaluarse el impacto ambiental del siniestro e iniciarse la inspección para evaluar trabajos y remediación de daños", señaló en un comunicado el ministro provincial de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales, Guillermo Elizalde, quien recorrió la zona en helicóptero y se sumó al comité de crisis que trabaja en Bardas Blancas.