La Justicia argentina dictó una sentencia sin precedentes al condenar a 20 años de prisión a un hombre por abuso sexual contra una niña de 12 años. El fallo es considerado disruptivo ya que el agresor nunca mantuvo contacto físico con la víctima, a quien captó y sometió digitalmente.
El fallo, dictado por el Tribunal en lo Criminal N° 4 de Morón, marcó un antes y un después en la interpretación de los delitos sexuales en la era digital.
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El acusado, Orlando Tristán Novillo, ya estaba preso en un penal bonaerense cuando sometió a la víctima, una nena que tenía 12 años al momento de los hechos.
Durante más de tres años, la mantuvo bajo un dominio psicológico feroz, utilizando redes sociales, mensajería instantánea y videollamadas para manipularla, amenazarla y obligarla a realizar actos sexuales sobre su propio cuerpo.
Novillo realizaba las maniobras de captación desde su celda en la Unidad Carcelaria N° 21 de Campana, utilizando un teléfono celular para contactar a la niña. En enero de 2020, el hombre se hizo pasar por un joven a través de la red social Instagram para ganar su confianza.
Con la excusa de una supuesta campaña de modelaje, el agresor le solicitó inicialmente fotografías en ropa interior y luego imágenes sin prendas. Una vez que obtuvo el material, inició una etapa de extorsión constante para obligarla a realizar acciones de índole sexual.
Luego amenazó a la chica con difundir las imágenes o asesinar a su familia. El condenado también le exigió datos de tarjetas de crédito y depósitos de dinero. Estas transacciones se realizaban a través de sistemas de cobro como Pago Fácil y billeteras digitales.
El fiscal del caso, Carlos Oviedo, reveló que el hecho se descubrió gracias a una docente de danzas que escuchó a la nena y alertó a su madre. “Es importante que todo comenzó gracias a la decisión y valentía de una docente que no la juzgó y la orientó”, destacó el funcionario.
El TOC 4 de Morón consideró probado que la víctima estuvo “cautiva” en un verdadero cautiverio psicológico y digital durante más de tres años. En el celular del agresor, los peritos hallaron al menos 719 archivos con contenido de abuso sexual infantil.
Novillo fue condenado por abuso sexual con acceso carnal, producción y tenencia de imágenes de abuso infantil, promoción de la corrupción de menores, extorsión y defraudación mediante tarjetas de crédito.
El informe psicológico oficial concluyó que la adolescente tenía síntomas de trauma severo, baja autoestima y perturbaciones en el sueño.
El fiscal Oviedo insistió en la importancia de la denuncia y el acompañamiento: “Las instituciones educativas tienen protocolos y deben intervenir. Si la familia no actúa, los directivos están obligados a denunciar”.