Marcos Peña defendió la reforma impositiva frente a los senadores

Luego de que la reforma impositiva que pretende aprobar el Gobierno nacional fuera criticada por distintos sectores, en especial por provincias productoras de vino y de electrónica, el jefe de Gabinete de Ministros, Marcos Peña, defendió el proyecto en el Congreso. "Algunas afirmaciones son incorrectas, otras injustas y otras irresponsables", señaló.

El jefe de Gabinete de Ministros, Marcos Peña, defendió ayer la reforma impositiva que impulsa el Poder Ejecutivo y afirmó que “no hay ningún sector económico argentino que se vea afectado con las medidas” anunciadas por el presidente Mauricio Macri el lunes pasado, en el lanzamiento del plan de reformas que pondrá en marcha el Gobierno nacional.

Al brindar su cuarto informe del año ante el Senado, Peña expresó que “no debe haber temor y rechazo” ante la convocatoria de la administración de Cambiemos para discutir un plan de reformas, al reconocer que las propuestas pudieron haber generado “inquietud” en algunos sectores, y ratificó que el objetivo del Presidente es abrir un diálogo multisectorial “sin imposiciones”.

“Buscamos una agenda de unidad que no divida sino que busque celebrar los puntos en común y estamos convencidos, más allá de una campaña electoral, de que en muchos de estos acuerdos estamos mucho más cerca de lo que muchas veces se piensa”, declaró el funcionario.

Peña ratificó los tres ejes del plan de reformas anunciado por el presidente, vinculados a la responsabilidad fiscal, la calidad institucional y la creación de empleo, “con el objetivo de máxima de esta administración que es la reducción de la pobreza y las desigualdades”.

En ese marco, hizo hincapié en la necesidad de avanzar en las discusiones de los proyectos de ley que se enviarán al Congreso, con propuestas de reformas al sistema tributario, de jubilaciones y de reforma política.

Peña pidió también a los senadores que reaviven el debate sobre la reforma política, que fracasó en el Senado el año pasado, ante la falta de acuerdo con el peronismo.

“Pido que se pueda discutir la reforma política, que se dé tratamiento y que si hay necesidad de repensar propuestas que no se evite el debate”, sostuvo.

Dijo que el Gobierno nacional tiene “claro” que las propuestas de reforma “deben ser graduales”, ratificó que “no hay ningún sector económico argentino que se vea afectado con estas medidas” y aseguró que se favorecerá “el desarrollo y la creación de empleo”.

Peña en su presentación fue criticado por un sector del peronismo por los alcances de la reforma impositiva, puntualmente representantes de provincias productoras de vino y de electrónicos, como Mendoza, San Juan y Tierra del Fuego.

“Esta es una propuesta que deberá ser debatida en todos los ámbitos, consensuada y luego discutida en el Congreso”, aseguró.

En ese sentido, rechazó la acusación de algunos senadores del Frente para la Victoria, como el fueguino José Ojeda, quien acusó al Gobierno de intentar imponer las reformas impositivas sin consultar con ningún sector. “Algunas afirmaciones son incorrectas, otras injustas y otras, irresponsables”, señaló Peña.

El jefe de Gabinete calificó como “rechazable el intento de plantear que esto es una imposición”, para luego asegurar que “la propuesta integral beneficia a todos los sectores”.

En cambio, la mendocina Anabel Fernández Sagasti y el sanjuanino Ruperto Godoy, también del FpV, reclamaron por el alza en los impuestos a los vinos.

“Creemos que todo puede ser enmarcado en un compromiso fiscal que dé un horizonte de previsibilidad. No buscamos desfinanciar a nadie. Partimos de la base de una búsqueda de equilibrio fiscal y de reducción de impuestos”, aseveró el funcionario nacional.

Asimismo, rechazó “absolutamente la idea de plantear que un tributo ponga en cuestión una tradición cultural y un valor estratégico como es el vino”.

Al finalizar la jornada, el jefe del bloque del Frente para la Victoria, Miguel Angel Pichetto, calificó como “trascendente” a “la voluntad expresada por el Presidente de buscar consensos con las fuerzas parlamentarias y los gobernadores en la cuestión federal”.

Además, sostuvo que la “reforma impositiva” es “medianamente sensata”, a la vez que consideró como “interesante” la decisión de gravar la renta financiera. Sin embargo, le reclamó a Peña que el Poder Ejecutivo negocie una salida con los gobernadores para salvar el conflicto generado por el reclamo de la provincia de Buenos Aires para que le sea restituido el Fondo del Conurbano, lo que disminuiría el reparto de los fondos de la coparticipación al resto de los distritos.

“Ese tema debe salir del escenario judicial e ir a la política. Esos diálogos son la llave maestra para destrabar otras cuestiones”, aconsejó.

A su turno, el oficialista correntino Pedro Braillard Poccard elogió la decisión del Gobierno nacional de iniciar una reforma impositiva porque, según consideró, “Argentina tiene el sistema tributario más injusto del mundo”.

“Que un gobierno aproveche la legitimidad que le dio su victoria en las elecciones recientes para plantear una reforma de esta magnitud es una actitud valiente y propia de un estadista”, enfatizó.

Al respecto, sentenció: “sin dudas, acá va a haber enojos, pero para eso están el debate y la discusión”.

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