Buenos Aires (Télam)
El ex juez federal de San Isidro, Roberto Marquevich, aseguró ayer que “Clarín es un poder extorsivo que opera sobre políticos, jueces y empresarios”, algo que “no sólo lo puedo decir sino que me consta” a partir de su destitución como juez federal “exclusivamente por esta causa y por la detención (de Ernestina de Noble)”, medida que reivindica aún hoy dado los “siete delitos gravísimos” que se le imputaban.
“Suprimir y suponer el estado civil de una persona, la connivencia con dos jueces encargados de adopciones falsas, la ocultación de la identidad de dos menores, la falsificación de documentos públicos… siete delitos gravísimos, en ningún momento se me ocurrió llamarla (a declarar) sin estar detenida, como a ninguna otra persona”, dijo.
“Mi carrera (como juez) terminó con un juicio político que se hace exclusivamente por esta causa y por esta detención y al finalizar terminó diciendo deja de ser juez federal de San Isidro, por esta causa. ¡Mire que tenía yo causas como para dar explicaciones!”, afirmó.
Por otra parte, criticó la labor de su colega que lo relevó al frente de la causa, el juez Conrado Bergesio, porque “no puede tener una causa 8 años para hacerle sacar sangre a una persona, cuando hay una ley nacional que lo obliga”, algo que calificó como “incomprensible”.
El 17 de diciembre de 2002, cuando todavía era juez federal de San Isidro, Roberto José Marquevich ordenó la detención de Ernestina Herrera de Noble –directora del diario Clarín- en el marco de la causa en que se investiga la identidad de sus dos hijos adoptivos, debido a la presunción de que Felipe y Marcela Noble serían hijos de desaparecidos durante la última dictadura militar. Una semana después, la Cámara Federal de San Martín revocó el fallo y sólo un año después del episodio, Marquevich fue destituido por mal desempeño, por haber detenido de manera “injustificada” a Ernestina de Noble.