La violación a una mujer identificada con el nombre de María y el asesinato salvaje de su hijo de cuatro años en una playa de Puerto Deseado generó una masiva movilización en la ciudad para pedir justicia.
La convocatoria a una marcha para reclamar justicia circuló apenas conocida la noticia de lo que había ocurrido en el sector denominado Cueva de Leones y ayer, miles de personas protagonizaron la movilización más grande de la que tenga registro.
Desde las 18:0 se podía ver varias cuadras de gente parada sobre las veredas que formaban un enorme círculo en la avenida principal, en medio de un silencio profundo.
Más tarde, la multitud empezó a caminar de forma lenta, entre gritos de ‘¡Justicia!’ que no terminaron hasta ya caída la tarde. El primer destino fue la Comisaría de Puerto Deseado, donde varios vecinos y vecinas aprovecharon los micrófonos de los medios de comunicación para contar sus experiencias con la inseguridad.
Los relatos de robos, abusos y asesinatos que nunca fueron resueltos terminaron con un ingreso intempestivo a la dependencia. Había transcurrido ya más de una hora y la gente no se desconcentraba.