A horas de vencer el plazo de prisión preventiva de Matías Polenta, por el homicidio de Mario Quevedo, ocurrido el 25 de febrero en el barrio 30 de Octubre, el Ministerio Público Fiscal sorprendió ayer con su decisión de pedir la libertad y el sobreseimiento del imputado.
Según la información recabada por El Patagónico, el fiscal Adrián Cabral le pidió ayer a la jueza natural de la causa Mónica García el sobreseimiento de Polenta y por consiguiente su libertad.
No se conocieron los argumentos del fiscal para el pedido de sobreseimiento, pero se deberá fijar en los próximos días una nueva audiencia en el marco del artículo 287, para notificar a las partes.
Es que según dicta el Código Procesal Penal de Chubut, cuando el fiscal requiere el sobreseimiento, el juez ordenará la comunicación al imputado, a la víctima y al querellante.
En la audiencia de control que se realizó el 28 de febrero, el fiscal le había imputado a Matías Polenta el delito de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”, en calidad de autor.
En esa oportunidad, Cabral señaló en su relato acusatorio que Polenta atacó a Quevedo en el barrio 30 de Octubre y que le efectuó al menos cinco disparos para luego huir.
Añadió que personal policial que se encontraba cerca de allí, dado que había concurrido a un incendio en la zona, escuchó disparos y se dirigió al lugar. Al llegar encontraron a una persona tirada con heridas de arma de fuego en el pecho. Cabral manifestó que el herido les alcanzó a decir a los efectivos policiales: “Polenta me la puso, fue Polenta”. Luego fue trasladado al Hospital Regional donde falleció como consecuencia de un disparo a la altura del pecho.
El fiscal solicitó en esa audiencia inicial que se declarara legal la detención de Polenta y pidió la prisión preventiva del sospechoso.
El defensor particular que en ese momento tenía Polenta, Mauro Fonteñez ya se había expresado en discordancia con la línea de investigación de la Fiscalía y había dicho: “a esta altura del proceso no hay certeza que haya sido mi asistido el que realizó los disparos. Se presentó a derecho de forma voluntaria y espontánea”.
Con el avance del proceso, el 28 de marzo Polenta accedió a arresto domiciliario. Debía permanecer en un domicilio del barrio Isidro Quiroga, pero la policía no logró ubicarlo durante el término de dos semanas hasta que fue recapturado y volvió a cumplir prisión preventiva.
DERMO NEGATIVO
La defensora María de los Angeles Garro, que luego tomó el caso en una de sus defensas también se había opuesto a la hipótesis de la Fiscalía. Recordó que a Polenta se le hizo una prueba de dermonitrotest –presencia de restos de pólvora en las manos- y también se efectuó un allanamiento en su casa, pero que ambas diligencias judiciales tuvieron resultado negativo.
Argumentó también que no había testigos que hayan visto a su defendido en el lugar del crimen y que la policía solo había escuchado detonaciones.
Finalmente ayer el fiscal Cabral, horas antes de que se venciera el plazo de la prisión preventiva, pidió el sobreseimiento y la libertad de Polenta.
Ahora deberá dar a conocer porqué la Fiscalía no continuó con su hipótesis inicial con la que Polenta había sido imputado. Durante este plazo la parte querellante -que en este caso no ha tomado representación- puede objetar el sobreseimiento y solicitar la continuación de la investigación o formular acusación.
Mientras que las víctimas del caso, con el patrocinio letrado de abogados designados por el procurador general, podrán objetar el sobreseimiento y requerir que el fiscal continúe la investigación, o presentarse como querellantes y en tal caso formular acusación o proseguir con la investigación.