Pan American Energy (PAE) presentó este jueves la solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para poner en marcha un nuevo desarrollo en Cerro Dragón, basado en técnicas de recuperación terciaria, una iniciativa que demandará una inversión cercana a los US$1200 millones y que apunta a sostener la actividad en la cuenca del Golfo San Jorge.
El anuncio se realizó en el marco de la Argentina Week en París y contó con la participación del ministro de Economía, Luis Caputo; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el CEO Group de PAE, Marcos Bulgheroni; el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y el secretario general del Sindicato del Petróleo, Gas Privado y Energías Renovables del Chubut, Jorge Ávila.
Se trata del primer proyecto de producción convencional que busca acceder a los beneficios del RIGI. La iniciativa apunta a incrementar la extracción de hidrocarburos en áreas maduras mediante la aplicación de técnicas que permiten recuperar petróleo que no puede ser extraído a través de métodos tradicionales.
“Estamos enfocados en buscar nuevos horizontes de inversión en Cerro Dragón que complementen el trabajo que venimos haciendo para darle una mayor sustentabilidad a la cuenca”, afirmó Bulgheroni.
El ejecutivo destacó que el ingreso del proyecto al RIGI “será determinante para poder implementar técnicas de recuperación terciaria en zonas de menor productividad” y aseguró que la inversión permitirá incrementar la producción y sostener la actividad en la región.
LOS DETALLES DEL PROYECTO
Según informó la firma, el plan contempla la instalación de 22 nuevas plantas de inyección de polímeros, la perforación de 100 pozos productores e inyectores, la adecuación de pozos para el manejo de polímeros y la intervención de otros 600 pozos productores. También se prevé la construcción de infraestructura complementaria de superficie.
La recuperación terciaria es una técnica utilizada una vez agotadas las etapas de recuperación primaria y secundaria de un yacimiento. Consiste en la inyección de sustancias que permiten movilizar el petróleo remanente atrapado en la roca y mejorar el factor de recobro.
De acuerdo con las estimaciones de la compañía, esta tecnología podría incrementar hasta en un 5% adicional el factor de recuperación respecto del alcanzado mediante recuperación secundaria. Ese porcentaje, aunque limitado en términos relativos, resulta significativo en yacimientos maduros, donde cada punto adicional implica millones de barriles adicionales de producción.
El proyecto permitiría incorporar una producción incremental de 46 millones de barriles de petróleo y 30 BCF de gas natural. En su pico, sumaría más de 16.600 barriles diarios de petróleo equivalente sobre la producción proyectada para el área.
IMPACTO ECONOMICO
Además del aumento de la producción, la iniciativa prevé exportaciones por 18 millones de barriles de petróleo, lo que implicaría un aporte adicional de divisas para la balanza comercial argentina.
El resto de la producción estaría destinado al abastecimiento del mercado interno, particularmente al procesamiento de crudo Escalante en las refinerías locales.
En Chubut, el proyecto también apunta a incrementar los ingresos por regalías asociados a la producción adicional y a generar nuevas oportunidades de empleo directo e indirecto. La empresa señaló que desarrollará una política activa de fortalecimiento de proveedores locales para ampliar el entramado productivo de la cuenca.
“Este anuncio es una muestra de que cuando las cosas se hacen bien, de manera eficiente y con previsibilidad, estas inversiones son posibles”, afirmó el gobernador Torres. “Con reglas claras y trabajo en conjunto, podemos ampliar las oportunidades productivas de Chubut, generar más trabajo y más exportaciones”, agregó.
“Hay que valorarlo como lo que es, es una inversión brutal, que va a generar mucho valor en la provincia de Chubut, que va a generar mucho trabajo y va a tener mucha repercusión para toda la gente”, añadió Caputo.
ALIANZA FRANCESA
Para implementar el programa de recuperación terciaria, PAE firmó una alianza estratégica con la empresa francesa SNF, uno de los principales fabricantes mundiales de polímeros para la industria energética.
La compañía proveerá tanto las plantas de inyección como los polímeros que serán utilizados en el reservorio. Según PAE, la tecnología permitirá desarrollar sectores de Cerro Dragón que hasta ahora no resultaban económicamente viables, contribuyendo a extender la vida productiva del principal yacimiento convencional de la Argentina.
Con esta apuesta, la petrolera busca abrir una nueva etapa para Cerro Dragón, un campo histórico que, tras décadas de producción, enfrenta el desafío de compensar el declino natural de sus pozos mediante tecnologías de recuperación avanzada. El acceso al RIGI será ahora una pieza clave para determinar la viabilidad económica de la iniciativa.