Después que el Ministerio de Salud de Chubut y la Fiscalía de Estado denunciaron a ocho cirujanos por practicar cirugías en sanatorios o clínicas privadas en horarios en los que deberían encontrarse desempeñando funciones en hospitales públicos, y que esto generara una renuncia masiva por parte del equipo de cirugía del Hospital Regional, el gobernador Martín Buzzi respaldó la decisión tomada por la Fiscalía de Estado y criticó a los profesionales involucrados.
Lo hizo desde Trelew, en declaraciones a medios periodísticos de esa ciudad, luego de participar en la inauguración de obras financiadas a través del programa "Invertir Igualdad". "A los cirujanos (denunciados) se les debería caer la cara de vergüenza por su rutina de dar ingreso en el hospital público e irse a operar a las clínicas privadas", consideró en forma categórica.
"Cobran por trabajar seis horas seguidas en un horario prefijado, se van al sector privado y cobran por operar en clínicas privadas", agregó. Y aseguró que la medida adoptada por la Fiscalía de Estado sirve "para dar un ejemplo a los más jóvenes".
TAMBIEN GARITANO
El gobernador no fue el único integrante del Gobierno en opinar sobre este conflicto. Horas más tarde, quien dio continuidad a las críticas fue el ministro Coordinador de Gabinete, Juan Garitano. "Teniendo todos los fundamentos, las pruebas, las presentaciones administrativas y jurídicas necesarias, no podíamos seguir siendo cómplices de un sistema que no da respuestas a nuestra población", sostuvo.
"En muchos casos hay estadísticas concretas de cirujanos que han cuadriplicado sus cirugías en el sector privado cuando han hecho un porcentaje muy pequeño en el sector público. O sea, hay pruebas contundentes", consideró. "Y no especulamos desde el punto de vista de los tiempos y si políticamente era correcto o no, completamos todo lo que correspondía hacer como estado y como Gobierno, porque aparte es una obligación como ciudadano", agregó.
De esta forma, el conflicto de los cirujanos suma un nuevo capítulo, luego de que estos médicos fueran denunciados por "omisión de funcionario público" y "fraude cometido por abuso de confianza agravado".
En una irregularidad que involucraría a un total de 19 médicos –de los cuales ya se denunció a ocho en una primera instancia– quienes habrían utilizado la retención de servicios de 2014 como "pantalla" para realizar esta práctica "maliciosa y sistemática" que "lejos de constituir acciones aisladas –o meros incumplimientos de índole laboral o administrativa– se han convertido en un modus operandi desplegado en toda la Provincia", según se denunció desde la Fiscalía de Estado.