Paraná: la ciudad que tomó el nombre del río que la abraza

La capital de Entre Ríos se encuentra sobre las barrancas del río del que tomó su nombre. En los últimos años la urbe se ha desarrollado en materia turística, apoyándose en su estilo arquitectónico, sus paisajes naturales, y el Túnel Subfluvial, único de su tipo en América del Sur.

Enmarcada en un hermoso paisaje, Paraná, Entre Ríos, está ubicada en un lugar privilegiado, formado por el mirador natural de las barrancas que dan al río, cuya altura promedio ronda los 60 metros de altura aunque en algunos puntos alcanza los 80.
Es una ciudad ideal para disfrutar del aire libre en el tradicional Parque Urquiza, con sus extensas costaneras alta, media y baja, unidas por escalinatas de piedras y senderos peatonales rodeados de árboles.
“Paraná tiene un fuerte potencial turístico y un desarrollo que ya muestra claros avances en esta materia”, afirmó a Télam la intendenta municipal, Blanca Osuna (FpV).
Para llegar a esa ciudad, el turista de Comodoro Rivadavia debe recorrer 2011 kilómetros. Al llegar allí podrá disfrutar en el centro de la ciudad de un patrimonio arquitectónico compuesto por la Escuela Normal José María Torres, la primera de su tipo en el país, fundada por Domingo Faustino Sarmiento; el Palacio Municipal y el edificio del Correo y Telecomunicaciones, que fue residencia del primer presidente constitucional, general Justo José de Urquiza.
Por su parte, en el Centro Cívico situado a pocas cuadras de la plaza principal, está constituido por la Casa de Gobierno, el Palacio de Justicia y el Palacio de Educación.
Paraná, a diferencia de otras ciudades, no tiene fecha de fundación y se formó a partir de una decisión de los habitantes de Santa Fe, que comenzaron a asentarse espontáneamente en el siglo XVI en la zona conocida como la Banda del otro lado del Río Paraná o Baxada Grande.
El poblado creció rápidamente y el 25 de junio de 1813, fue declarado Villa por la Asamblea General Constituyente. Más tarde, el 13 de marzo de 1822, el estatuto constitucional de Entre Ríos designó a la Villa del Paraná como capital de la provincia y trasladó allí a las autoridades civiles y militares que ejercían en Concepción del Uruguay.

ESTRUCTURA Y PAISAJES
Hoy a más de 200 años de su elevación a villa, Paraná continúa creciendo en el centro oeste del territorio provincial, acariciada en toda su extensión por su río que, como detalle curioso, tuerce allí su marcado curso norte-sur, para correr de este a oeste.
En la actualidad, la capital entrerriana muestra estilos arquitectónicos propios de las más diversas épocas, además de una gran oferta artística, importantes comercios e industrias, múltiples áreas deportivas, apacible ritmo diurno, entretenida vida nocturna, exquisiteces de la gastronomía, y alojamiento para las diferentes preferencias. Todas las ventajas turísticas.
Entre sus atractivos prevalecen también el Teatro 3 de Febrero, paseos, deportes náuticos, pesca deportiva, cabalgatas, ecoturismo, turismo rural, avistaje de aves, safaris fotográficos, y cruces a las islas vecinas, entre otras alternativas.
Sin embargo, sin dudas el Parque Urquiza, con su explosión de naturaleza y belleza, es el mayor atractivo de la ciudad, con un extenso paseo de 44 hectáreas de naturaleza viva, situada sobre las barrancas, lo que lo convierte en un balcón verde sobre el río.
Allí mezclándose con la estructura propia del parque se hallan prolijamente esparcidas cascadas y vertientes naturales, fuentes, plazas infantiles, novedosas esculturas y monumentos.

Mientras que en la zona norte de la ciudad, sobre la ribera, se levanta Puerto Sánchez, un barrio de pescadores inmortalizado por los poetas. El lugar se caracteriza por presentar casitas apiñadas sobre las barrancas, en las que viven los espineleros que parten cada amanecer a colocar sus redes, para regresar a la tarde con el pescado fresco que se venderá en el mismo lugar.

Otro símbolo de la ciudad, es el Túnel Subfluvial que vincula Paraná con Santa Fe y al que se está tratando de posicionar para explotarlo como un producto turístico regional.

La intención es que los visitantes puedan recorrer, apreciar y conocer la obra, única en su tipo en el país y en América del Sur.

El Túnel Subfluvial, que cumplirá 45 años el 13 de diciembre, tiene 2.937 metros de longitud en el tramo entubado, más dos rampas de acceso de 271 metros cada una. En total llega a una longitud de 3.479 metros y en la parte más honda del río está a una profundidad de 32 metros; su realización tardó ocho años y costó casi 60 millones de dólares.

Hace 50 años, cruzar el río Paraná entre Paraná y Santa Fe se hacía en balsa y demoraba más de una hora. Ahora, con el túnel, sólo se tardan cinco minutos.

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