El fiscal Guillermo Pérez La Fuente pidió este martes 35 años de prisión para Cristian Aldana, líder de la banda “El Otro Yo”, acusado de abuso sexual gravemente ultrajante y corrupción de menores. Aldana cumple prisión preventiva desde el 23 de diciembre de 2016 en el Penal de Marcos Paz. Fue denunciado por siete víctimas.
En la audiencia del juicio que tuvo lugar el último jueves, el músico se retiró tras cruzarse en varias ocasiones con el presidente del tribunal a cargo de la causa, Rodolfo Goerner. Por el proceso ya pasaron más de un centenar de testigos.
La semana pasada renunció el segundo defensor privado de Aldana: alegó problemas de salud, lo que implicó que se convocaran a miembros de la Defensoría de la Nación para representar al músico.
El abogado Sebastián Da Vita, integrante del Programa de Asistencia y Patrocinio Jurídico a Víctimas de Delitos del Ministerio Público de la Defensa y representante de tres de las siete víctimas denunciantes, había pedido 40 años de prisión para el músico. Fue por considerar que se probaron los delitos durante el juicio y que no existen atenuantes para la conducta "perversa" del músico.
LAS LETRAS SON UNA CONFESION
“Cuando no haya aire para respirar / Te estaré asfixiando, / Encadenada con mi foto / Condenada a pensar en mi / El pasado desaparece / Y eres mía / Y estás bajo mi control / Solo yo puedo tocarte / Y puedo ahogarte / En el vértigo del sadismo”. La letra de la canción “No me importa morir” de El Otro Yo evidencia las violencias a las que estaban expuestas las niñas sometidas por Cristian Aldana. Violencias que lo llevaron a él al juicio que entró en su última etapa.
Durante la lectura de los alegatos el viernes 28 de junio el fiscal Guillermo Pérez La Fuente, acompañado por la UFEM, se detuvo en el contenido de algunas de las letras de las canciones del músico acusado de abuso sexual y corrupción de menores en siete casos. “Las canciones son una confesión”, afirmó.
Durante su declaración indagatoria, el mismo músico Cristian Aldana había afirmado haberse inspirado en sus relaciones para las canciones que hasta 2016 tocaban ante miles de personas con El Otro Yo.