Policía mató a un ladrón por la espalda y quiso ocultar el crimen

Un cabo primero de la Policía vio cómo un joven le robaba el estéreo del auto y salió a perseguirlo empuñando el arma reglamentaria. Le dio dos tiros por la espalda y cuando lo vio desplomado en el suelo y desangrándose, huyó para no ser descubierto.

El hecho ocurrió ayer a la madrugada en inmediaciones de la Escuela 307 de Zapala, Neuquén, pero intervino la Policía a las 7:30 cuando recibieron el aviso de un vecino de que había un joven sin vida tirado en el medio de la calle Chaco.

“Se constituyeron efectivos en el lugar y confirmaron que se trataba de un joven. Se convocó a la ambulancia del hospital, que certificó que la persona se encontraba sin vida”, confirmó el comisario mayor Julio Peralta a LMNeuquén.

A partir de ahí, la brigada de investigaciones de Zapala comenzó con el rastrillaje en el lugar bajo las órdenes del fiscal del caso Marcelo Jofré. La escena del crimen quedó bajo protección y personal de Criminalística se encargó de relevarla.

El cadáver del joven, identificado como Facundo Guiñez, de 29 años, fue trasladado para realizar la autopsia. El joven recibió dos tiros por la espalda a la altura del omóplato.

Las pesquisas de la brigada rindieron frutos porque al poco tiempo de estar dialogando con los vecinos, en un perímetro de cuatro cuadras, dieron con una mujer que confió haber visto al cabo ingresando en su casa en plena madrugada poco después de las detonaciones.

De acuerdo con lo que se pudo reconstruir, se supo que el joven le habría sacado del auto al policía el frente del estéreo. El cabo, que estaba de franco de servicio, lo descubrió in fraganti, sacó su arma reglamentaria y lo persiguió. Le dio dos tiros por la espalda.

A pesar de las heridas, el ladrón corrió un par de cuadras hasta que se desplomó en medio de la calle Chaco. El policía, al ver al joven desangrado, volvió a su casa. En ningún momento avisó sobre lo sucedido. De hecho, ayer a la mañana se presentó a trabajar a la Comisaría 22 y tampoco reportó nada de lo ocurrido, porque lo que complicó aún más su situación.

El dato de la vecina fue clave para que la fiscalía allanara la casa del efectivo, donde encontró un calzado con sangre en la suela. De inmediato se ordenó la demora y secuestro de la pistola oficial del policía, que será peritada para establecer si fue utilizada en el crimen. La fiscalía hoy le formulará cargos por homicidio al cabo primero y podría solicitar la prisión preventiva por el claro intento de ocultar el hecho.

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