Prometen más controles para evitar vandalismo en la Escuela 218

El establecimiento, ubicado en el Máximo Abásolo, continúa con problemas edilicios y los alumnos no pudieron tener clases presenciales en lo que va del año.

La Escuela 218 continúa con problemas edilicios y sin respuestas. La institución del barrio Máximo Abásolo era una de las instituciones elegidas como sede para votar por los vecinos de la zona sur, pero debido a que las reformas nunca llegaron (cloacas tapadas, baños colapsados y la falta de un paredón perimetral son algunos de los problemas que denunció la directora de la escuela, Mónica Martí), se tuvo que utilizar el Gimnasio Municipal 3.

Los esfuerzos de la comunidad educativa se han multiplicado en el último tiempo: arreglos de cercos y ventanas, como el cambio del tablero electrónico, son ejemplo de las gestiones de los padres y directivos ante la falta de respuestas del Gobierno provincial.

El viernes habían reparado una serie de puertas de acceso para cuidar el equipamiento ante los diferentes actos vandálicos que acusa cotidianamente el establecimiento.

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Sin embargo el lunes, cuando Martí llegó a la escuela, se encontró con un panorama desolador. Todo el esfuerzo quedó reducido a la nada ante un nuevo ataque vandálico. Cansada de no tener respuestas, la directora radicó la denuncia en la seccional y le pidió al comisario que traten de aumentar los controles por el establecimiento ubicado en Andrés Chazarreta 1.340, detrás de la base de Patagonia Argentina.

“Tuvimos una conversación con el comisario y se comprometió a hacer más rondas y patrullajes por la zona. Me dijo que no tiene móviles, pero que lo iba a gestionar la manera para que la tarde-noche no quede tan desprotegida ante los actos vandálicos, como roturas de puertas y ese tipo de cosas”, aseveró Martí en diálogo con El Patagónico.

EN ESTADO DE ABANDONO

La directora de la Escuela 218 destacó que el estado del edificio es el mismo que hace tres meses, cuando este diario informaba que ella misma puso plata de su bolsillo para arreglar un portón de acceso. “El estado del edificio es el mismo; Provincia no ha intervenido en los problemas que tenemos”, cuestionó.

La institución viene reclamando, desde su inauguración, un cerco perimetral ya que cualquiera tiene acceso al patio y posibilidad de dañar la estructura de la escuela. A esto hay que sumarle que el establecimiento tenía cámaras de seguridad, pero fueron arrancadas y nunca más se las reemplazó.

Los reclamos a las autoridades vienen desde el año pasado, hasta que les comunicaron que para la Escuela 218 “no hay presupuesto”. Mientras tanto, continúan los derrames cloacales, la chimenea de calefacción rota y la falta de seguridad.

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