Qué declaró cada jugador acusado de violación

Los jugadores de Vélez, Abiel Osorio, Braian Cufré y José Ignacio Florentín Bobadilla, aceptaron que hubo relaciones sexuales con la víctima, aunque remarcaron que fueron por iniciativa de ella, consensuadas y en encuentros de a dos, y no la violación grupal por la que fueron denunciados. Sebastián Sosa insistió con que durmió todo el tiempo.

Los tres futbolistas de Vélez Sársfield acusados de abuso sexual agravado continuarán detenidos en prisión domiciliaria en Tucumán, según resolvió la jueza local, Laura Casas. Se trata de Abiel Osorio, Braian Cufré y José Ignacio Florentín Bobadilla, quienes en su declaración aceptaron que hubo relaciones sexuales con la víctima, aunque remarcaron que fueron por iniciativa de ella, consensuadas y en encuentros de a dos, y no la violación grupal por la que fueron denunciados.

Los cuatro implicados continúan imputados, pero con distintos grados de participación, lo que explica que el arquero Sebastián Sosa, una vez que reúna el dinero de su fianza (50 millones de pesos), podrá regresar a Buenos Aires, aunque con impedimento de salida del país. La jueza ratificó el arresto domiciliario de Cufré, Florentín y Osorio por el término de 90 días, ante un pedido de las defensas de los futbolistas, que pretendían la excarcelación en términos similares a los de Sosa.

El centrocampista paraguayo Florentín (27 años) sostuvo que la reunión se dio por la noche, tras la cena con el plantel después del partido contra Atlético Tucumán por la Copa de la Liga. Recordó que la joven llegó al cuarto con una botella de Fernet y otra de gaseosa dentro de una mochila. “Mientras estábamos tomando, ella se levantó para ir al baño porque se quería bañar”, afirmó.

“Nosotros nos miramos sorprendidos. Entonces fue al baño a ducharse y salió con un corpiño. La tenía de frente, vino y se sentó en la cama que estaba al lado mío”, continuó. También mencionó que la denunciante le pidió que le hiciera masajes porque tuvo “un día duro y estaba muy contracturada”. Según su declaración, difundida por TN, él accedió y la situación pronto se convirtió en un encuentro sexual.

“Se dio vuelta y nos empezamos a besar, a acariciar. Uno de los chicos apagó la tele y ahí nos quedamos a oscuras, solo había música”. “Me tocaba y yo la tocaba por debajo de la ropa, luego se quita el short y nos acostamos en la cama. En un momento me dice que me ponga el preservativo, a lo que yo le dije que no tenía. Entonces me pidió que le pase la mochila porque ella tenía. Sacó una cajita oscura, me lo puse y ahí empezamos a tener relaciones”, dijo.

“No fue tan largo porque yo acabé muy rápido, tengo ese problema. Me fui para el baño y me quedé un largo tiempo porque me estaba limpiando. Tenía un poco de vergüenza de lo que pasó. En voz baja le pedí perdón por haber terminado muy rápido y ella burlándose se rió un poco de la ocasión”, remarcó, indicando consentimiento y un clima ameno para la joven. Según su relato, eran cinco los futbolistas dentro de la misma habitación de hotel, aunque uno se retiró inmediatamente.

Por su parte, el defensor Cufré (27 años) contó que tras la cena no se podía dormir y fue allí cuando Sosa le dijo que iba a invitar a una amiga. “Cuando entra a la habitación se choca con Seba, que salía del baño. Estaba con una mochila, la apoya abajo del televisor y saca un Fernet con Coca Cola”, dijo.

Su relato coincidió con el de Florentín y señaló que escucharon música: “La pasamos súper bien, hablamos de un montón de temas en un tiempo larguísimo".

“Se la veía súper distendida, charlaba mucho, se reía, todo súper bien. La verdad que nada raro. Seguimos charlando hasta que dice que se quiere ir a bañar. Ahí es cuando nosotros nos miramos como diciendo ‘qué raro’. Seba ya sabía porque ella le había dicho que se quería bañar, pero nosotros no sabíamos”, agregó el defensor. Al salir del baño, Cufré también mencionó que la joven “estaba en corpiño, el top no sé dónde estaba”.

“Se va directamente a acostar a la cama de Osorio, y al lado estaba Florentín. En un momento, Florentín empieza a hacerle masajes a ella. Cuando la empieza a masajear, no se escucha nada, estaban lo más bien. Nosotros con Osorio jugando al Free Fair en el celular”. “Se escuchaba que ambos estaban charlando y, luego, que se dan un beso. Ahí se apaga la televisión, que era la luz que estaba prendida. La música seguía de fondo bajita porque ya era tarde”, indicó.

“En un momento veo que ella le pasa a Florentín una mochila que había traído y saca algo, pero no veo bien qué es. Dejó la mochila al costado del sofá, empiezan a tener relaciones y se la escuchaba gemir. Nunca se escuchó un ‘no’, nunca se escuchó un ‘pará’, nunca se escuchó nada. Tengo dos hijas chiquititas y, si hubiera escuchado algo, hubiera intervenido”, agregó ante la fiscal. Cuando ese encuentro terminó y Florentín estaba supuestamente en el baño, Cufré comentó: “Ella me manoseó y me masturbó”.

Además, de acuerdo a su versión de los hechos, Florentín luego le marcó a la joven que era hora de irse a dormir porque pronto tendrían que levantarse. “La chica pregunta: ‘¿Alguno tiene para dejarme efectivo que no tengo para el Uber?’. Ahí saco y le doy $7.000 u $8.000, más no porque no tenía, y le dejé la plata en la mesita de luz”, apuntó.

El delantero Osorio (21 años) era compañero de habitación de Sebastián Sosa y relató cómo se enteró de que iba a visitarlos una periodista: “Me dice ‘che, va a venir una chica, es amiga’. Yo estaba con el celular y no le di mucha importancia, le dije que estaba bien”, comentó. Al igual que Cufré y Florentín, Osorio mencionó que la víctima pidió permiso para irse a bañar. “Cuando sale estaba en corpiño y la remera no la tenía en las manos”, contó.

“Se acostó en una cama y vemos que José (Florentín) le empieza a hacer masajes y comienzan a hablar entre ellos. Nosotros seguíamos hablando y ellos arrancaron a los besos”. “Braian (Cufré) no estuvo ni dos minutos, que después fue al baño. Cuando sale del baño se cruza con Florentín, que luego se sienta al lado de la chica y empezaron a hablar”, añadió.

Según la declaración de Osorio, en un momento Florentín se fue y él se quedó con la joven: “Yo la besé, ella me tocó, pero yo no estaba convencido de si quería hacer eso. No tenía ganas de tener relaciones sexuales con ella y la abracé. Estaba inhibido, había visto que había estado con dos compañeros. Pasa ese momento, seguimos hablando y suena la alarma. Se levanta y empieza a buscar sus cosas”, estableció.

El arquero uruguayo Sosa (37 años) dijo que cuando la joven ingresó a la habitación, preparó unos tragos. “Yo estaba en otra onda, en otro ambiente. Era el que ponía la música, mientras tanto me hablaba con mi señora que estaba en un cumpleaños, entonces era un ida y vuelta de mensajes con ella. No estaba prestando atención a lo que ellos conversaban, aunque participaba de alguna que otra charla. Así estuvimos una hora y media”, afirmó.

El menos complicado de los acusados —por considerar que tuvo una participación secundaria— también remarcó la salida en ropa interior del baño. “Ella me pide para bañarse, a lo que yo le digo que no había ningún problema porque no veía nada extraño en esa situación”, explicó y sumó: “Cuando sale estaba en corpiño. En ningún momento la vi incómoda, es por eso que yo le digo por mensaje que siempre la vi bien”.

“Estaba con sueño y tenía ganas de dormir, me sentía con pocas energías, y al rato me dormí. Recuerdo despertarme después cuando escucho conversaciones, volteo a mirar y no había nadie. Seguí durmiendo hasta que ella vino y alumbró buscando su ropa”, aseguró el uruguayo que todo el tiempo estuvo al lado de múltiples supuestos encuentros sexuales consensuados.

Minutos después de que la joven se retirara del hotel, mantuvieron una charla por WhatsApp. “Me quedé despierto y empecé una conversación con ella, me decía que le pregunte al paraguayo si había usado preservativo. Es más, me quedé preocupado hasta que le pregunté si había llegado bien a su casa, y luego puse la alarma para dormir porque teníamos dos horas nomás para hacerlo antes de salir”.

“Toda esta situación me descoloca porque yo no esperaba vivir esto, no me parece tener que estar viviendo esto sólo por hacerle una invitación a una persona a que venga a tomar algo, me parece que es demasiado lo que está viviendo uno sólo por invitar a alguien a tomar, por una simple invitación con un mensaje. Nunca intenté engañarla, nunca le dije que la llamaba para una entrevista, nunca intenté presionarla, están clarísimas las conversaciones en los chats”, declaró.

Asimismo, postuló que la remera que la joven se llevó esa noche del hotel Hilton fue a modo de “recuerdo”, insinuando que se trataba de una práctica usual para ella. En cambio, la denunciante dijo que se llevó esa prenda para limpiarse la sangre que perdía por el ataque sexual.

Fuente: Perfil

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