La selección argentina volvió a meterse entre los cuatro mejores del Mundial. En un partido de enorme desgaste, derrotó 3 a 1 a Suiza en el tiempo suplementario y avanzó a las semifinales, donde enfrentará a Inglaterra el próximo miércoles, desde las 16, en Atlanta. Alexis Mac Allister abrió el marcador, Dan Ndoye igualó en el complemento y, cuando el encuentro parecía encaminarse a los penales, Julián Alvarez y Lautaro Martínez sentenciaron la clasificación. Lionel Messi, que no convirtió por primera vez en esta Copa del Mundo, volvió a ser decisivo con una asistencia y alcanzó el récord histórico de 10 pases de gol en los Mundiales.
Argentina golpeó temprano. A los 9 minutos del primer tiempo, Messi ejecutó un córner desde la izquierda y Mac Allister anticipó para desviar la pelota hacia el segundo palo y establecer la ventaja en la primera que llegaba. El equipo de Lionel Scaloni cedió terreno y Suiza asumió el control de la posesión, aunque sin demasiada claridad para vulnerar a una defensa que respondió con firmeza. Cuando el conjunto europeo logró generar peligro, apareció Emiliano Martínez con dos intervenciones decisivas frente a Breel Embolo y Dan Ndoye para sostener la diferencia antes del descanso.
En el complemento, Suiza encontró el empate a los 67 minutos. Ndoye combinó por la izquierda una pared con Ricardo Rodríguez para superar a Nahuel Molina y definió entre las piernas de Martínez para poner el 1 a 1. Apenas cuatro minutos después llegó una de las acciones determinantes del encuentro: el árbitro João Pinheiro revisó en el VAR una infracción que inicialmente había sancionado contra Leandro Paredes, modificó su decisión al considerar que Embolo simuló el contacto y expulsó al delantero suizo por doble amonestación.
Con un futbolista más, la Argentina monopolizó la pelota durante el tramo final del tiempo reglamentario, aunque no logró romper el bloque defensivo rival. Tuvo aproximaciones con Nicolás González, Messi y Lisandro Martínez, pero Gregor Kobel sostuvo el empate y llevó la definición al tiempo suplementario.
El desgaste empezó a pesar en ambos equipos, aunque la selección mantuvo la iniciativa. La recompensa llegó a los 111 minutos. Julián Alvarez recibió fuera del área y sacó un remate colocado que se metió en el ángulo para convertir un golazo y romper la resistencia suiza. Fue como el de Enzo Fernández a México en el Mundial de Qatar y para Julián significó su primer tanto en este Mundial y una conquista que terminó de liberar al delantero después de varios partidos sin poder convertir.
Después solo quedó aguantar y aprovechar los espacios, como hizo Lautaro Martínez para marcar el tercero en una contra, luego de que no pudiera convertir Thiago Almada.