Quieren limitar la interacción entre las gaviotas y las ballenas

Las más recientes investigaciones demuestran que no hay evidencia científica de que el crecimiento de la población de gaviotas esté afectando a las ballenas como especie. Sin embargo, se detectó que la interacción entre ambas altera el comportamiento individual del cetáceo, aumenta la posibilidad de que contraiga enfermedades y afecta la experiencia de los turistas.

Así se desprende de un trabajo realizado por el Centro Nacional Patagónico y presentado a los titulares de las carteras de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable, Eduardo Maza; de la Producción, Eduardo Arzani; y de la Secretaría de Turismo y Areas Protegidas, Alicia Tagliorette, quienes mantuvieron una serie de reuniones con profesionales y técnicos, a fin de analizar la  interacción ballena-gaviota y arribar a acuerdos sobre la forma de enfrentar la problemática.
Durante las reuniones de trabajo se expusieron los resultados de investigaciones científicas desarrolladas por profesionales del Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET), quienes estiman que la población de ballena franca austral está en crecimiento al igual que la población de gaviota cocinera de las costas patagónicas, ambas especies autóctonas, aunque se destacó que el crecimiento de la población de ballena franca austral es menor al esperado. En los últimos años, se ha observado una interacción natural entre estas dos especies cuya ocurrencia, de un tiempo a esta parte, se ha visto incrementada.
Lo expuesto tiene su fundamento en los trabajos de investigación realizados por la doctora Nora Lisnizer y colaboradores sobre poblaciones de gaviotas de la costa de Patagonia Norte y del doctor Enrique Crespo sobre la población de ballenas de Península Valdés (CENPAT- CONICET). Asimismo, no existiendo a la fecha resultados de investigaciones que indiquen con total certeza que esta interacción está afectando, a las ballenas a nivel poblacional, se llegó a la conclusión, de que no existe evidencia científica suficiente  que demuestre que la interacción gaviota-ballena, ponga en riesgo a la población de ballenas francas australes.

ALTERACIONES
Sin embargo se reconoce que dicha situación afecta el comportamiento habitual de las ballenas en forma individual y a la calidad de la experiencia turística, debido a  la percepción negativa de los visitantes de esta interacción.
A partir de estas conclusiones, se llevará a cabo una experiencia piloto de manejo de esta especie de ave en el área donde se observan las interacciones, a fin de evaluar su operatividad y eficiencia. La experiencia incluirá una propuesta de manejo, monitoreo y evaluación de resultados. Aunque la experiencia a llevar a cabo no tiene antecedentes, se considera que no pondrá en riesgo a las poblaciones involucradas.
El trabajo incluirá la erradicación de basurales a cielo abierto, el manejo adecuado de descartes pesqueros terrestre y de alta mar y el monitoreo de ambas especies y de su interacción. La experiencia piloto contempla también la remoción de las gaviotas identificadas como atacantes, lo cual requiere de la presencia de un patrón, un asistente, un biólogo y un responsable de la remoción de las gaviotas atacantes.
Formaron parte de las reuniones, entre otros funcionarios, el Subsecretario de Conservación y areas Protegidas, Javier Tolosano, el Subsecretario de Agricultura y Ganadería, Sergio Pena, la Directora General de Gestión Técnica y Operativa, Sandra Rivera, la Directora General de Evaluación Ambiental, Paola Rivero, la Directora de Fauna y Flora Silvestre, Silvana Montanelli y la Jefa del Departamento Legal de la Secretaría de Turismo y Areas Protegidas, Verónica Monteoliva.

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