Realizan la cuarta marcha por "soberanía" a Lago Escondido

Hoy comienza la "4° Marcha por la soberanía al Lago Escondido" para exigir la inmediata apertura de los accesos públicos al lago que desde hace años, desoyendo un fallo del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro, permanecen cerrados por orden del magnate inglés Joe Lewis, amigo personal de Mauricio Macri, que en 1996 adquirió de forma irregular las miles de hectáreas que rodean el espejo de agua.

La movilización contará con dos columnas que irán por senderos distintos y se encontrarán el día sábado en una isla en medio del lago: un grupo entrenado de 20 personas saldrá hoy desde el “camino de montaña” y llegará tres días después a la cabecera oeste del lago, mientras que otro grupo de 60 personas partirá ese mismo sábado con camionetas 4x4 y caballos por el camino de Tacuifí, que es más corto y seguro, y llegará horas más tarde a la cabecera este: “Llevamos botes inflables porque la idea es que ambos grupos lleguemos a remo a una isla en el medio del Lago Escondido, a la que bautizaremos ‘Isla de los patriotas’”, anunció Julio César Urien, presidente de la Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua (FIPCA).

La marcha fue organizada por Fipca y los Agrupamientos Sanmartinianos: sindicatos, organizaciones políticas, organizaciones sociales, científicos y profesionales que realizan “movilizaciones pacíficas” por todo el país para denunciar “la entrega sistemática” de “nuestra soberanía y nuestros recursos naturales” a “extranjeros, multinacionales, y capitales privados, por parte del gobierno nNacional”.

La primera movilización, en marzo de 2017, se originó luego de que Mauricio Macri afirmara, en defensa de su amigo Lewis –al que ha descrito como un empresario que colabora desinteresadamente con el país–, que el acceso al Lago Escondido ya estaba garantizado por un sendero de montaña. Lo que no dijo el Presidente, sin embargo, es que para llegar al lago por ese acceso se demora 3 días y se necesita un entrenamiento adecuado, ya que hay que recorrer un trayecto de 44 kilómetros con varias dificultades.

“Macri dijo que era un camino público en perfectas condiciones para cualquier ciudadano. Entonces organizamos una marcha con 30 compañeros y recién al tercer día pudimos llegar a la cabecera oeste del lago. Demostramos que es muy complicado, que no es para cualquiera: en el último tramo no hay señalización, hay que subir varias cuestas peligrosas y además está cerca de la pendiente. Nosotros lo pudimos hacer porque llevamos especialistas en montaña”, contó Urien a PáginaI12.

Pese a que se trató de una marcha pacífica, en la cabecera del lago los estaban esperando uniformados de la Policía y la Gendarmería que buscaban evitar que los recién llegados lograran acampar. “Como fuimos con abogados y ya existía el fallo judicial que ordenaba la apertura de caminos –recordó Urien–, nos terminaron dejando”.

Además del dificultoso recorrido por la montaña, existe un segundo acceso, que es el que Lewis mantiene cerrado, conocido como el Camino de Tacuifí: un sendero de más corto (23 kilómetros) y en mejores condiciones que nace en el paraje El Foyel, atraviesa la propiedad del terrateniente y termina en la cabecera este del lago. Este camino, que puede recorrerse en 45 minutos con vehículo o en 5 horas caminando, existía antes de que el magnate comprara –de forma irregular y violando la Ley de Defensa Nacional 23.554 y el Decreto Ley 15.385/44, que establecen que por su ubicación estratégica estas tierras no deben estar en manos de extranjeros– las 11.000 hectáreas que rodean el lago y cerrara sus accesos.

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