"Es importante llevar calma a la gente, porque la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), que depende de la OMS y se expide sobre productos cancerígenos periódicamente, lo hace basándose en animales y humanos y categorizando los resultados en cinco grupos", explicó a Télam la especialista en nutrición Mónica Katz.
De esa manera, relativizó el estudio de la OMS conocido ayer, basado en el trabajo de un grupo de 22 expertos de diez países convocados por el Programa de Monografías de la IARC, quienes consideraron que hay "evidencia suficiente" de que el consumo de carne procesada causa cáncer colorrectal.
"De todos modos hay que alertar sobre las sospechas y por supuesto que se trata de productos que no se pueden comer en la cantidad que uno quiera, pero estamos lejos de afirmar que los fiambres sean tan cancerígenos como el tabaco, como dijeron algunos medios", enfatizó Katz.
La autora del libro "Más que un cuerpo" afirmó que "las carnes no son cancerígenas en sí mismas, sino su método de cocción".
"Las carnes procesadas como la salchicha, los fiambres, chorizos o morcillas tienen nitratos, un conservante que es necesario para evitar el botulismo. Pero el exceso de nitratos en combinación con sustancias que están en la comida o en el agua genera nitrosaminas que sí tienen evidencia como generadoras de cáncer", puntualizó.
El estudio de la OMS además clasificó el consumo de carne roja como "probablemente carcinógeno" para los humanos, basado en "evidencia limitada" de que este tipo de alimento puede causar cáncer colorrectal, pero también de páncreas y de próstata.