San Cayetano: los Millapi y los "Peludos" vuelven a generar pánico 

Los robos en las paradas de colectivo, los arrebatos y la falta de presencia policial son un combo peligroso en el San Cayetano. Los vecinos están cansados y advierten que si la situación no cambia tomarán "otras medidas para terminar con los problemas".

Hace nueve años, San Cayetano era uno de los barrios más peligrosos de Comodoro Rivadavia. Los robos en las calles y en viviendas, así como arrebatos y amenazas eran una cotidianeidad. La calle Código 558 se conoció, entre los vecinos, como “la zona de muerte”, debido a la cantidad de homicidios y ataques con armas de fuego. Los episodios tenían como protagonistas a los hermanos Millapi y a la familia Cárdenas, también conocidos como “Los Peludos”, entre otros personajes.

Los años pasaron y los casos de violencia parecían quedar atrás. “El Sanca” era un barrio como los demás, aunque la normalidad nunca fue una característica del sector que se referencia con el patrón del trabajo. Siempre hubo delincuentes que saltaron a “fama” por sus robos o detenciones. Alejandro “El Mormón” Montenegro es el mejor ejemplo. Durante su adolescencia, robó casas, autos y todo lo que encontraba a su paso. La Policía lo detenía, pero volvía a la calle por ser menor de edad.

Sin embargo, la suerte no es eterna. “El Mormón” ingresó a una vivienda pensando que sus propietarios no llegarían tan pronto y con paciencia preparó su botín en una sábana sin escuchar que el dueño de casa abría la puerta. El ladrón no pudo escapar.

Cansado de los reiterados robos, el vecino lo retuvo y llamó a los demás integrantes de la cuadra. Durante varios minutos, golpearon al joven para “hacerle entender las reglas”. Quienes conocen la historia, relatan que los golpes con una tabla para cortar carne se escucharon en toda la cuadra. “El Mormón” caería detenido años más tarde por otro robo y comenzó a cumplir una condena debido al acumulamiento de causas.

Pero hace dos semanas volvió al ruedo. Salió de prisión para visitar a su familia y fue detenido cuando intentaba ingresar en una vivienda cuyos propietarios estaban de vacaciones. Fue delatado por las cámaras de seguridad. Esta vez la Policía fue más rápida y logró que Montenegro no fuera linchado, aunque la bronca de los vecinos no se olvida rápidamente.

ROBOS EN MOTO

La historia de “venganza” entre los habitantes del San Cayetano y “El Mormón” se puede volver a repetir con los hermanos Millapi y la familia Cárdenas. Es que los integrantes de ambos clanes volvieron a sembrar el terror en el barrio.

Hace dos semanas, según pudo saber El Patagónico, un joven esperaba el colectivo a las 10 para ir a la Universidad. Estaba solo hasta que dos personas se bajaron de una moto y lo amenazaron con un arma blanca.

Asustado, el joven no opuso resistencia y les entregó el teléfono celular. Sin embargo, eso no fue suficiente para los malvivientes. Lo golpearon hasta que se cansaron y le llevaron la mochila donde solo tenía apuntes de las materias que cursa. Como mucha bronca, el estudiante volvió a su casa para pedir ayuda.

“No hizo la denuncia porque es ‘al pedo’. La Policía no hace nada. Parece que trabajan con ellos”, afirmaron los vecinos a este diario. “Los reconoció a los Millapi y a los Peludos porque siempre andan en esa motito. El pibe tiene miedo y bronca. Son cobardes ¿Qué podés hacer si son dos o tres y con armas?”, cuestionaron.

“SI LA POLICIA NO ACTUA, LO HACEMOS NOSOTROS”

La inacción de la Policía fastidia a no pocos. “En pandemia te golpeaban la puerta para comprobar que estabas en tu casa. Ahora se borran. Capaz tienen mucho frío y están tomando café”, cuestionaron.

Ante la falta de seguridad, se diagramaron diferentes acciones: los grupos de WhatsApp están más activos; cada familia acompaña al integrante que va a tomar el colectivo o se le pide colaboración a un vecino; y están atentos a los pasos de los delincuentes más conocidos.

“Ya estamos cansados. Uno labura todo el día, las cosas aumentan, no te alcanza para nada y estos forros vienen y te roban. Al pibe que le robaron, le pegaron. Si la Policía no hace nada, lo vamos a hacer nosotros. Ojalá que, así como se rascan ahora, se rasquen cuando encuentren a una de esas ratas tirada”, advirtieron.

En el San Cayetano no hay tolerancia y sus habitantes están dispuestos a todo. “Yo tengo dos nenas y no puede ser que no puedan caminar tranquilas desde que se bajan del colectivo a su casa. Si yo los encuentro en mi casa, o si les hacen algo, yo no me voy a quedar de brazos cruzados. El vuelto no es en caramelos”, advirtió un residente.

“Si la Policía no actúa rápido que se prepare porque vamos a salir todos a lincharlos. Si ellos no nos dan tranquilidad, la vamos a generar nosotros”, sostienen.

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