Autoridades de la Cooperativa mantuvieron este martes un encuentro con los sindicatos mencionados, cuyos referentes les plantearon un panorama preocupante respecto de la desregulación de los servicios públicos llevada adelante por el Gobierno Nacional. Citaron como ejemplos la quita de beneficios como la zona patagónica, la reducción de porcentaje de subsidios y los incrementos “desmedidos” para los usuarios electrointensivos que nos poseen red de gas natural.
A la audiencia pública de este lunes en el Centro Cultural se presentaron 20 de los 33 inscriptos para dar su opinión sobre el nuevo pedido de aumento en energía y agua que realizó la SCPL. Hubo unanimidad a la hora de oponerse a las subas y en pedir la derogación de la ordenanza que impulsó Viviana Navarro.
En general, todos coincidieron en repudiar los recientes aumentos y en solicitar soluciones políticas para evitar que el pago de las facturas se lleve gran parte de sus ingresos. También hubo cuestionamientos políticos y se habló de que “la Patagonia ya fue entregada a los judíos”.
Para justificar el nuevo pedido de aumento en las tarifas, el vocero de la SCPL afirmó que “se quintuplicó el precio de compra de energía mayorista en los últimos 5 meses”, mientras desde el ENCOSEP, Carlos Jurich irritó a los presentes al afirmar que “no es una reunión de amigos, ni un club de barrio”. Los vecinos replicaron exhibiendo boletas con notables aumentos y cuestionando a las autoridades (ver aparte).
Desde principios de abril, el programa social de la SCPL recorre los barrios de la ciudad para facilitar el acceso a la regularización de servicios y otros trámites comerciales. De esta manera, se genera un vínculo más cercano con la comunidad. Además, hasta principios de septiembre, “SCPL en tu barrio” brindará ayuda para gestionar la inscripción al subsidio nacional.
Con valores que orillan cifras exorbitantes, desde la SCPL efectúan propuestas para mitigar el impacto de las últimas facturas. Este martes se reunieron el gerente Ezequiel Suazo con concejales y referentes de los ciudadanos más vulnerables, como son los del barrio COMIPA.