"Si tenés un poco de integridad, no salís a robar"

Una jueza duda en concederle la probation a un ladrón que dijo que salió a robar porque no tenía trabajo y recién había sido padre. La víctima siguió el proceso y se opuso con sólidos argumentos.

Lo que ocurrió este miércoles en una audiencia judicial en Trelew da cuenta de la importancia que tiene que la víctima de un delito preste, o no, su conformidad a la hora de convenir y homologar una suspensión de juicio a prueba (probation).

“No tengo trabajo y sin embargo no salgo a hacer daño a nadie por eso”, manifestó la mujer que fue víctima de un robo en septiembre de 2019 y que siguió el proceso contra el delincuente, quien solicitó una probation para evitar la condena, ofreciendo trabajar gratis como albañil, su oficio.

La víctima del robo habló este miércoles, en la audiencia que se realiza en Trelew con la presidencia de la jueza Karina Breckle. Contó que tiene un hijo discapacitado, que sus padres “sufrieron mucho” con lo sucedido y hasta llegaron a estar internados y que ella misma padece hoy problemas de presión y se halla en tratamiento psicológico.

Quebrada en llanto, recordó que en una ocasión anterior había tenido un hijo prematuro por sufrir un robo a mano armada y que “esto lo dan como un robo simple, pero para mí significa mucho y es grave por todo lo que estamos pasando”.

Aclaró que en su momento pidió que se le devolvieran algunos objetos puntuales que le robaron y el ladrón no lo hizo, reprochándole en la cara: “cuando uno quiere, puede y si queres tener un trabajo digno, más allá de lo que estés pasando, podes tenerlo. Si tenes un poco de integridad no salís a robar, no mentís”.

También hizo referencia a que en una de las audiencias el imputado esbozó una burla hacia su persona, lo cual le dolió muchísimo, considerando que el proceso que se lleva adelante es “como una pérdida de tiempo con un robo que ocurrió hace tres años” y dijo que nadie habló de que el sujeto “rompió la puerta y adentro rompió todo”.

Después de que el abogado defensor insistiera sobre la viabilidad del ofrecimiento de trabajo de la propia víctima, la mujer refutó el argumento de que con una condena los antecedentes le restarían posibilidades de conseguir trabajo.

La mujer dijo que trabajó con gente que estaba presa y tenía salidas laborales. “Uno cuando quiere, con buena conducta puede, más allá de los antecedentes”, añadió, exigiendo la necesidad de un control legal que tenga el peso de la justicia encima para que entonces el ladrón sienta que tiene que buscar un trabajo.

“Yo conocí gente que quiere recuperarse. Si querés ir por buen camino lo podés hacer, aunque por ahí es más fácil lo otro, pero hay mucha gente a la que no le alcanza para vivir y no sale a robar; hay mucho para aprender”, finalizó.

LO QUE OFRECE EL LADRON

El abogado defensor Carlos Pericich fue quien sugirió la posibilidad de imponer para su cliente la suspensión de juicio a prueba ofreciendo por el término de un año la firma cada cuatro meses en oficina de ejecución, además de cien horas de trabajo comunitario o cuatro días de mano de obra como albañil en una institución pública que decida la víctima o el propio Poder Judicial.

Argumentó acerca de las condiciones sociales de su defendido al indicar que subsiste con un plan de 10 mil pesos por trabajos de albañilería; que además se encontraba alquilando pero un incidente en el que se produjo el incendio de la casa lindera perteneciente al propietario lo dejó prácticamente en situación de calle en la actualidad. Además tiene un hijo al que debe mantener. Reconoció la situación emocional que padecen los damnificados y admitió la necesidad de pedir disculpas por parte del imputado.

El imputado, por su parte, ofreció recién hoy su disculpa, asegurando que no se dedica a robar y que cometió el delito aquel 15 de septiembre de 2019 porque “no tenía opción”, agregando que “me hallaba desesperado, ya que había nacido mi hijo y no teníamos para comer. Quisiera remediarlo. Sé los daños que causé y quisiera poder pagar lo que hice como sea”.

CUARTO INTERMEDIO

Luego de un breve cuarto intermedio, el Ministerio Püblico Fiscal resolvió mantener su postura rechazando la suspensión de juicio a prueba, mientras que la víctma dijo que no estaba de acuerdo con el ofrecimiento y tampoco aceptaba las disculpas, ya que este es un hecho de hace tres años y que antes de las 100 horas de trabajo comunitario prefiere que al sujeto le quede una causa como antecedente.

Para finalizar, la jueza Breckle comunicó a las partes que resolvía tomarse el plazo legal para emitir su dictamen.

La causa por la que se elevó la acusación respectiva es por lo ocurrido el 15 de septiembre de 2019, alrededor de las 23, en un domicilio de la calle Henry Jones de esa ciudad. En el inmueble, la hija del propietario había dejado guardados en un depósito numerosos objetos de su propiedad. En esas circunstancias, el imputado ingresó al predio removiendo un poste del cerco perimetral que se hallaba contra una pared y forzó luego la puerta del depósito.

Del interior, realizando varios transportes hacia su domicilio, sito en Cacique Nahuelquir, sustrajo dos cajas con vajilla de porcelana fina, tres cajas de ropa de bebé, una carretilla, que fue usada para cargar el botín, un “pata-pata”, una bicicleta nueva sin uso, prendas de vestir, un minicomponente, un carrito de bebé, una bolsa con muñecos, juguetes infantiles entre los que se hallaba un auto a control remoto, dos valijas de masa para moldear, peluches y juguetes de estimulación sensorial, dos parlantes, un televisor de 21 pulgadas, dos cajas de enciclopedias, un huevo porta bebé embalado, una caja de copas finas, otra de cubiertos de alpaca, dos colchones inflables, una conservadora, dos planchas, jarras y una mini pimer.

En uno de esos viajes fue interceptado por personal policial, por lo que se lo detuvo y el delito fue calificado como “robo consumado”, con una pretensión punitiva de tres años de prisión.

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